Solo habrá siete unidades disponibles y cada una vendrá con un Omega Seamaster original, como el que usó James Bond en la película "Sin tiempo para morir". La carcasa está hecha con titanio y materiales de uso aeroespacial.
Impulsados por una obsesión artesanal y una filosofía que privilegia lo único por sobre lo masivo, creadores como Naoya Hida, Hajime Asaoka y Masahiro Kikuno posicionaron a Japón como un nuevo referente del lujo relojero. Con producciones limitadas, diseños de profunda identidad cultural y una atención al detalle que rivaliza con la suiza, estos maestros captaron la atención del coleccionismo global, donde la escasez y la autenticidad se cotizan más que nunca.