El oro fue la mejor inversión de 2025, por lejos ¿Cómo cotizará este año?
El metal avanzó un 66% hasta los US$ 4.365 por onza, pero llegó a acumular un rendimiento del 73% cuando llegó al máximo histórico de US$ 4.550 por onza.
El metal avanzó un 66% hasta los US$ 4.365 por onza, pero llegó a acumular un rendimiento del 73% cuando llegó al máximo histórico de US$ 4.550 por onza.
El precio del metal trepó por encima de los US$ 4.000 por onza y reconfigura el escenario global. La suba mejora el valor de las reservas argentinas e impulsa a los inversores a refugiarse ante señales contradictorias desde la Reserva Federal y tensiones internas en Washington.
Desde el banco de inversión detallaron que siguen viendo valor en las posiciones largas en oro "como cobertura contra varios riesgos externos".
Desde Goldman Sachs también señalaron que los operadores están considerando una probabilidad de casi el 40% de un arancel estadounidense del 25% sobre el crudo canadiense.
A pesar del ligero pesimismo, el oro aún acumula un incremento del 27% en lo que va del año, frente a un S&P 500 que subió un 26%.
La mayor parte de la demanda que impulse los precios del oro provendrá de los bancos centrales que están buscando diversificar sus reservas extranjeras.
Aún existen riesgos para el metal dorado, principalmente por la política monetaria que podría adoptar de ahora en más la Reserva Federal.
Desde el banco estadounidense proyectan que el oro subirá un 11% más desde los niveles actuales hasta los US$ 3.000 por onza para finales del 2025.
La tendencia alcista se aceleró porque el mercado asumió que habrá más recortes de tasas de interés por parte de la Reserva Federal.
Estos vehículos financieros, que almacenan lingotes para los inversores, cumplen un rol importante dentro de la demanda de oro.
El precio del oro saltó hasta registrar un nuevo máximo histórico nominal de alrededor de US$ 2.469 por onza. De esta manera, acumula un crecimiento del 20% en lo que va del año.
Este año, el oro alcanzó un precio nominal récord de US$ 2.450 por onza tras subir un 23% desde el mínimo de febrero.
Algunos de los fabricantes de impresoras de alto perfil ya la están utilizando para mejorar la eficiencia, los costos, la resistencia de la cadena de suministro, incluso la sostenibilidad.