El desembarco de Alexandr Wang en la firma de Zuckerberg agita el tablero tecnológico. Sospechas por filtraciones, caída de contratos y rivales que aceleran para quedarse con un mercado multimillonario.
Mientras otras compañías de chips tambalean, la firma dirigida por Jensen Huang se afirma como proveedora clave del boom de la inteligencia artificial, con nuevos proyectos, récord de ingresos y un lugar entre las empresas más grandes del mundo.
Firmó un acuerdo con Constellation Energy que le garantiza el abastecimiento exclusivo de energía atómica para alimentar centros de datos de alto rendimiento. El contrato, sin precedentes por su escala y duración, refuerza la tendencia de las big tech a buscar fuentes estables para sostener sus modelos de IA generativa.
La empresa matriz de Facebook, Meta, anunció un acuerdo con Constellation Energy, el mayor operador de plantas nucleares en Estados Unidos. Así avanza su giro hacia la energía nuclear para alimentar sus iniciativas de inteligencia artificial generativa, que consumen grandes cantidades de energía. El anuncio hizo que las acciones de Constellation se dispararan.
Con promesas de cooperación y puestos clave en juego, la empresa de Mark Zuckerberg acelera su acercamiento al gobierno de EE. UU., en un intento por ganar contratos estratégicos y respaldo político mientras enfrenta una ofensiva judicial por prácticas monopólicas.
Los consumidores más jóvenes prefieren el contenido de creadores en lugar de películas y series en servicios estándar o premium. Cómo se reconfigura el escenario del consumo de entretenimiento.
Pese a los temores por una recesión, las tecnológicas líderes muestran señales de recuperación. Meta subió más de un 10 % en cinco días y Microsoft fue la única que ganó terreno frente al S&P 500 en el último mes.
La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos acusa a Meta de tener una posición dominante en el mercado de redes sociales y de eliminar a potenciales competidores al comprar Instagram y WhatsApp.
Mientras la compañía insiste en su apuesta por la realidad virtual, su plataforma estrella sigue sin convencer. La última campaña publicitaria, lejos de impulsar el interés, deja en evidencia las carencias del proyecto y las dificultades para captar usuarios. Con miles de millones en pérdidas, el futuro de esta iniciativa es cada vez más incierto.
Detrás de cada respuesta precisa y humana de los modelos avanzados de inteligencia artificial, hay una legión de trabajadores como Scott O'Neil, quien alterna su jornada entre la plomería y la corrección de errores de bots como ChatGPT. Estos colaboradores, altamente capacitados, dedican horas a evaluar, ajustar y reescribir respuestas para entrenar algoritmos que utilizan gigantes tecnológicos como Google y Meta.
Con una estrategia simple, pero poderosa, Shaun Eng, experto en publicidad digital, demostró que el secreto del éxito en Facebook Ads no está en configuraciones complicadas, sino en la creatividad y el contenido adecuado.
Diseñada para facilitar la comunicación de personas con dificultades motoras o del habla, esta tecnología no invasiva utiliza inteligencia artificial para interpretar señales cerebrales mientras los usuarios escriben en un teclado.
Meta busca fortalecer su estrategia en inteligencia artificial con la compra de FuriosaAI. La startup surcoreana desarrolla chips avanzados y compite en un mercado dominado por Nvidia. El acuerdo podría cerrarse este mes, mientras inversores y rivales observan de cerca la negociación.
En una entrevista en un podcast que conduce el comediante Joe Rogan, el CEO de Meta no escatimó palabras para señalar las prácticas de Apple, cuestionando la falta de innovación y acusándolos de priorizar sus ganancias sobre los usuarios.
La eliminación de los verificadores de datos por parte de la empresa dirigida por Mark Zuckerberg generó un aumento en las búsquedas para cancelar cuentas.