Aunque el uso de la inteligencia artificial ya es una realidad en distintos niveles de desarrollo, Paraguay todavía enfrenta desafíos estructurales para aprovecharla plenamente.
El conglomerado del magnate Gautam Adani proyecta un desembolso histórico que apunta a desplegar infraestructura tecnológica y energética a gran escala durante la próxima década. La apuesta incluye centros de datos, fabricación de servidores y alianzas con gigantes globales, con la mira puesta en disputar liderazgo global en el negocio de la IA.
La última apuesta de Anthropic aceleró la inquietud de los inversores y profundizó las ventas en el sector tecnológico. Grandes compañías registraron retrocesos tras el anuncio, en medio de temores por el impacto de la inteligencia artificial en sus negocios.
Impulsada por inversores globales y clientes privados, su compañía con sede en Shanghái duplicó el valor de sus acciones en Hong Kong y promete dar pelea en la carrera tecnológica sin quedar bajo el radar de Washington.
El informe ILIA 2025 de la Cepal ubicó a Paraguay entre los países que más mejoraron recientemente sus condiciones habilitantes para la inteligencia artificial. Pero la falta de talento especializado, la baja investigación y una infraestructura aún incipiente para desarrollar IA propia siguen siendo los principales límites, según el análisis de Jorge Figueredo, CEO & Founder de Líderes Digitales.
Una jugada sin precedentes que multiplica alianzas, reparte riesgos y refuerza el dominio de sus chips en un mercado todavía incierto. Mientras algunos celebran la visión estratégica, otros advierten parecidos con el desplome de Lucent en la burbuja puntocom.
Empresas que antes vivían del rendimiento cripto ahora alquilan potencia a plataformas como Microsoft y Stability AI. También surgieron alternativas que reciclan millones de placas de video gamers para tareas de inferencia y simulaciones científicas.
La startup de Jesse Zhang, un joven fundador con pasado en Harvard y el mundo gamer, acaba de cerrar una ronda millonaria para expandir su negocio de bots que resuelven trámites y consultas sin intervención humana.
Con una comunidad de desarrollo que crece en cantidad y ambición, India encara un momento decisivo: o invierte en quienes sostienen la infraestructura digital o arriesga el futuro de su economía tecnológica. La sustentabilidad dejó de ser un lujo para convertirse en condición de liderazgo.
Mientras los escritores denuncian el uso indebido de sus obras para entrenar modelos, sellos como Penguin Random House, Macmillan y Wiley avanzan con nuevas incorporaciones técnicas para aplicar inteligencia artificial en áreas como el marketing, la logística y la selección de títulos con potencial comercial.
Un curso intensivo de tres días en la Escuela Kennedy pone el foco en los sesgos que persisten aunque los algoritmos aceleren todo. Técnicas para decidir sin dejarse llevar por narrativas, burbujas o presiones grupales.
Michael Novogratz aprovechó una crisis para comprar una instalación en ruinas en Texas. Hoy ese terreno aloja uno de los centros de datos más grandes del país y es clave para el crecimiento de Galaxy, su firma.
Mientras los fabricantes de chips duplican su valor de mercado y las tecnológicas anuncian inversiones astronómicas, los grandes jugadores del negocio inmobiliario en centros de datos ven caer sus acciones, frenados por reglas que limitan su capacidad de endeudamiento, una red eléctrica colapsada y accionistas reacios al riesgo.
Después de hacer fortuna con una refinería en India y una firma de eficiencia energética, el italiano Filippo Ghirelli apuesta fuerte con Infracorp, su nuevo vehículo de inversiones en infraestructura, energía y tecnología espacial.
Lejos de apostar a cada moda, el fundador de Meta eligió intervenir temprano en tecnologías con potencial y mantuvo el poder suficiente para decidir sin depender de nadie.
Acuerdo mediante, el gigante japonés sumará el control de DigitalBridge, una firma clave en la gestión de centros de datos. La operación refuerza su estrategia global y consolida inversiones previas en OpenAI y tecnología de chips.
La compañía absorbió casi todo el equipo de Groq, incluida su cúpula directiva, y se queda con tecnología clave para acelerar tareas de inferencia, el segmento más competitivo del momento.
Mientras la inversión en inteligencia artificial se multiplica en hospitales y sistemas de atención, los resultados concretos siguen siendo escasos. Por qué la mayoría de los proyectos fracasan.
Fabian Hedin cofundó Lovable, una empresa sueca que desarrolló una herramienta de programación con inteligencia artificial pensada para quienes no saben escribir código. La explosión de usuarios y una nueva ronda de inversión lo catapultaron al club de los multimillonarios antes de cumplir los 27.