La reapertura del estrecho de Ormuz y el retroceso del Brent reactivan un patrón histórico que favorece a las aerolíneas cuando baja el costo del combustible y la demanda de pasajeros sigue firme.
El presidente de Estados Unidos anunció que mantendrá la suspensión de ataques militares contra Irán más allá del vencimiento de este miércoles, aunque ordenó continuar con el bloqueo naval y financiero.
La guerra con Irán y las amenazas sobre el estrecho de Ormuz dispararon los precios del crudo y del gas, activaron medidas de emergencia en países importadores y aceleraron un cambio de estrategia en todo el sector.
Los iraníes formaron cadenas humanas alrededor de las infraestructuras civiles que el presidente Donald Trump prometió atacar si Irán no cede a sus demandas, mientras Trump advertía ominosamente el martes que "toda una civilización morirá esta noche y nunca volverá".
La volatilidad golpea las carteras a medida que expira el plazo del ultimátum de Trump a Iran para reabrir el estrecho de Ormuz. La evolución del conflicto obliga a revisar los riesgos, la exposición sectorial y los márgenes de maniobra antes de tomar decisiones apresuradas.
La escalada bélica en Medio Oriente empuja el precio del crudo y mejora las perspectivas para las principales petroleras estadounidenses, mientras los mercados miran la duración del conflicto y su impacto global.
La fortaleza energética de Estados Unidos, la rotación global hacia activos locales y el peso de las petroleras sostienen a Wall Street pese al riesgo latente en el estrecho de Ormuz y en las cadenas de suministro.