Después de vender su primera empresa por cientos de millones, Gail Federici volvió al rubro casi por accidente y levantó un imperio con soluciones simples y sin un peso de inversión externa.
Gail Federici vendió su primera empresa, John Frieda Hair Care, en 2002. Duplicó su fortuna al crear una segunda marca, Color Wow, que ahora prevé venderse por mil millones de dólares.