Según el balance 2025 del IC3 del FBI, los fraudes ligados a activos digitales encabezaron el daño económico y quedaron asociados, sobre todo, a engaños románticos montados mediante redes sociales y apps falsas.
La mayoría de las personas no revisa con frecuencia sus cuentas de puntos de hoteles o aerolíneas. Esto los convierte en un blanco fácil para los ladrones.