Lukas Walton y su esposa, Samantha, ingresaron como socios minoritarios en Chicago Bulls y United Center, mientras la familia Reinsdorf mantiene control mayoritario.
Impulsadas por nuevos contratos de televisión, estadios propios y una fiebre inversora que no cede, las franquicias del básquet norteamericano duplicaron su cotización promedio en apenas cuatro años.