En Paraguay, como en muchas partes del mundo, el fenómeno freelance sigue generando dinámica interesante en las economías, a pesar de sus desventajas, tanto para los talentos como para las empresas.
Permanecer en una misma empresa toda la vida era una aspiración y un honor. Ahora el desafío es abrirse a la colaboración global que atraviesa fronteras físicas y humanas tejiendo una inagotable red de oportunidades.