En lugar de apresurarse a ocupar una nueva silla en el directorio, las empresas deberían tomarse un respiro y determinar con precisión lo que quieren conseguir.
El avance de las mujeres en los puestos más altos de las empresas alcanzó una tasa de crecimiento de sólo el 0,5%, la más baja de la década, de acuerdo a un informe de S&P Global.