Nueva reglamentación de maquila apunta a mayor transparencia y seguridad jurídica
La reciente reglamentación de la Ley de Maquila en Paraguay introduce un giro relevante en la operatividad del régimen, sin alterar su esencia de mantener uno de los esquemas fiscales más competitivos de la región. Así lo explicó María Julia Méndez, Abogada Tributarista de BKM | Berkemeyer, quien detalló en el Connect Ciudad del Este Summit de Forbes Paraguay que, si bien los beneficios impositivos se conservan, el foco ahora está puesto en la transparencia, la trazabilidad y la consistencia de la información.
Tras casi dos décadas de vigencia, el régimen suma una actualización que apunta a ordenar su funcionamiento. La nueva normativa establece mayores exigencias en cuanto al flujo de datos entre las empresas maquiladoras y la administración tributaria, con el objetivo de garantizar coherencia en los aspectos contables, operativos y societarios, con lo cual la maquila deja de operar bajo criterios más flexibles para avanzar hacia un esquema más reglado y controlado.
“Los beneficios del régimen se mantienen, pero hoy hablamos de una maquila más transparente. Se exige coherencia total en la información que el beneficiario presenta ante la administración, lo que implica un mayor nivel de orden y trazabilidad en todas sus operaciones”, señala Méndez.
Uno de los avances más destacados es la incorporación formal de la maquila de servicios, que anteriormente no contaba con un desarrollo normativo específico. Aunque en la práctica ya existían operaciones, como los contact centers, la nueva reglamentación aporta mayor seguridad jurídica para los inversionistas interesados en este segmento.

La mayor rigurosidad prevista con la actualización del régimen de Maquila también implica nuevos desafíos, pues si bien no hay cambios en la carga impositiva, las empresas deberán asumir costos asociados al cumplimiento normativo. La implementación de sistemas de información más estructurados y el cumplimiento de requisitos más estrictos serán claves para acceder y sostener los beneficios del régimen.
“El costo hoy no pasa por lo tributario, sino por el nivel de cumplimiento que se exige. Al ser un régimen excepcional, requiere información clara, estructurada y coherente. De lo contrario, incluso se prevé un esquema de sanciones para quienes incumplan”, advirtió la especialista.
Sin embargo, pese a los avances, aún persisten zonas grises, sobre lo cual Méndez mencionó que existen aspectos que podrían dar lugar a interpretaciones, especialmente en lo relacionado con el impuesto a los no residentes. Asimismo, figuras como la submaquila o la maquila shelter carecen de definiciones precisas, lo que deja su operatividad sujeta a criterios administrativos.
En ese contexto, la actualización del régimen busca equilibrar dos variables estratégicas que van entre mantener su atractivo fiscal y fortalecer los mecanismos de control. Para Paraguay, el desafío será consolidar este modelo como una herramienta de inversión confiable, sin perder competitividad frente a otros mercados.