El marco laboral paraguayo frena la innovación
En un contexto donde la innovación redefine las relaciones laborales y los entornos corporativos se digitalizan a pasos agigantados, la legislación paraguaya enfrenta el desafío de ponerse al día. Según el abogado Javier Irún, socio del Estudio Jurídico Irún & Villamayor, el marco normativo vigente sigue anclado en una realidad que ya no existe. Las nuevas dinámicas del trabajo, desde el impacto de la inteligencia artificial hasta los riesgos de ciberseguridad o la exposición en redes sociales, han creado un terreno lleno de vacíos legales.
"La ley laboral paraguaya, en cierto modo, frena o desalienta la innovación, porque se trata de un marco legal muy antiguo. Como ocurre en otras ramas del derecho, la tecnología y la innovación avanzan mucho más rápido que los cambios legislativos. Esto genera serios problemas de regulación, ya que muchas situaciones no cuentan con un marco legal preciso, y las empresas deben suplir esa ausencia mediante normas internas que prevengan los vacíos legales"
Uno de los escenarios más sensibles hoy es el de la ciberseguridad. Los errores humanos en el manejo de información o sistemas digitales pueden tener consecuencias graves tanto para empleados como para empresas. Aunque el Código Laboral no contempla estos supuestos, las responsabilidades derivadas son tangibles y crecientes.
"Un error de ciberseguridad puede costarte el empleo, e incluso derivar en responsabilidades civiles o penales. Esto demuestra la urgencia de actualizar la legislación, porque hoy la tecnología no solo transforma los procesos, también redefine las responsabilidades dentro del ámbito laboral", advierte el abogado.
La revolución digital también desafía los límites de la privacidad y la reputación personal. En un tiempo donde un solo posteo puede afectar la imagen de una marca, Irún subraya la necesidad de construir una cultura empresarial más preventiva: "Si un acto mío afecta la imagen de mi empresa, soy responsable, y dependiendo de la gravedad del hecho, se determinará la severidad de la sanción. Por eso es esencial que las gerencias transmitan una cultura de responsabilidad en el uso de redes sociales y establezcan reglas claras sobre la protección de la imagen corporativa".
A esto se suma el avance de la inteligencia artificial (IA) en los procesos de selección, evaluación y hasta despido. Según Irún, aunque la IA se presenta como una herramienta poderosa, su uso no exime de responsabilidad a quienes la aplican.
"La responsabilidad final siempre recae en el empleador", subraya. El desafío, señala, está en mantener la dimensión humana en la relación laboral, evitando que los algoritmos tomen decisiones sin supervisión. Los sesgos y errores de estas tecnologías pueden generar discriminación, algo que la ley aún no aborda de manera concreta.
El especialista también advierte sobre la rigidez del sistema de estabilidad laboral paraguayo, que no contempla la falta de adaptación tecnológica como causal de desvinculación. Esto genera trabajadores atrapados en un marco que no los incentiva a actualizarse y empresas limitadas en su capacidad de gestión eficiente.
En materia de ciberseguridad, el panorama es aún más preocupante: no existe regulación laboral específica y todo depende de las políticas internas de cada organización.
"La digitalización del trabajo exige nuevas reglas. Si no se encara con la debida atención, un error humano puede causar daños irreparables. Necesitamos un marco legal moderno, que proteja tanto a las empresas como a los trabajadores sin frenar la innovación", expresó Irún.