Las estrellas que posicionan a Paraguay frente a la región
Paraguay se posiciona ante la región por factores económicos claves, que van desde su Producto Interno Bruto, su estabilidad en el tipo de cambio, hasta su costo de vida. A continuación, se despliega de manera detallada las principales estrellas del país.
Datos del Banco Mundial muestran que, entre 1960 y 2024, Paraguay registró el mayor crecimiento acumulado de Producto Interno Bruto (PIB) en Sudamérica, en un proceso que le permitió multiplicar su producción real más de 16 veces a lo largo de seis décadas.
En ese período, la economía paraguaya pasó de alrededor de US$ 2.840 millones a US$ 46.015 millones, lo que implica un crecimiento acumulado del 1.519,9%, el más alto de la región en términos porcentuales.

Así también, el país cerró el cuarto trimestre de 2025 con un clima económico todavía en terreno positivo, en un contexto regional que continúa siendo frágil. Así lo reveló la última Encuesta Económica de América Latina de la Fundación Getulio Vargas, que ubica a Paraguay entre las pocas naciones de la región con una evaluación general favorable, por encima del promedio latinoamericano.
Paraguay lidera el ranking con 141,3 puntos, siendo el mejor de la región frente a otras economías como Perú (108,8 puntos), Argentina (106,1 puntos), Uruguay (106,1 puntos) y Ecuador (88,4 puntos).
Datos de Numbeo exponen que Paraguay se posiciona en 2026 como el segundo país más barato de América del Sur, con un índice de costo de vida más alquiler de 20,30. De este modo, el ranking ubica al país como uno de los entornos más competitivos de la región para vivir, invertir y producir.

Paraguay se mantiene por debajo de mercados significativamente más grandes como Brasil (20,50), Ecuador (21,00) y Colombia (22,43), y muy por debajo de economías con mayores presiones de precios como Argentina (28,29), Chile (26,77) o Uruguay (37,32).
Además, de acuerdo con las estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), la economía paraguaya crecerá 3,7% en 2026, ubicándose entre las más dinámicas de la región. Por su parte, Argentina proyecta un crecimiento de 4%, mostrando una recuperación sostenida tras años de dificultades económicas, mientras que Brasil, la mayor economía de la región, avanza 1,9%.
En otro sentido, datos de Numbeo señalaron que Asunción se posiciona en 2026 como la segunda capital más barata de América del Sur al considerar el índice de costo de vida más alquiler. Con un valor de 21,70, la capital paraguaya queda únicamente por detrás de La Paz (18,98) y por debajo de todas las demás capitales sudamericanas relevadas.
El ranking urbano vuelve a mostrar una brecha clara entre el eje de ciudades de menor costo y el resto de la región. Detrás de Asunción aparecen Brasilia (22,70), Quito (23,40) y Bogotá (23,70).
De acuerdo con el último informe de Passport Index, el pasaporte paraguayo tiene un alcance mundial de 71% y ha obtenido acceso sin visa a más de 20 países en los últimos diez años. El pasaporte brasileño se consolida en 2026 como el más poderoso de América del Sur, con una puntuación de movilidad de 162 destinos.

Por otra parte, yendo a contextos históricos, también se pueden observar récords para Paraguay, atendiendo que su moneda, el guaraní, es la segunda más antigua de Sudamérica (1943). La divisa es únicamente superada por el peso colombiano, creado en 1837; dichas monedas no han cambiado de denominación desde entonces, logrando una vigencia considerable frente a las demás de la región.
A esto se suma otro reconocimiento: en una década, la deuda en Paraguay pasó de US$ 5.500 millones a US$ 20.408 millones, un salto de más de 250%. Aun así, el país se mantiene en una franja intermedia frente a sus pares regionales. En el comparativo regional de deuda pública como porcentaje del PIB en 2025, Paraguay se ubica por debajo de la mayoría de las economías sudamericanas.
Con un ratio de por encima del 41% del PIB, el país se posiciona por encima de Perú (32,1%), aunque levemente por debajo de Chile (42,7%), estableciéndose dentro del bloque de economías con endeudamiento relativamente bajo.
Además, en los últimos diez años, la evolución del tipo de cambio en Paraguay cuenta una historia de adaptabilidad y fortaleza frente a choques externos y presiones cambiarias globales. En enero de 2016, el dólar cotizaba en G. 5.724 por unidad; una década después, en enero de 2026, ese valor se ubicó en G. 6.450.

Al mirar al resto de la región, el guaraní se ubica entre las monedas con mejor comportamiento al inicio de 2026. En términos de tipo de cambio contra el dólar y su apreciación reciente, Paraguay logró mantener el versus en G. 6.400, lo que refleja una apreciación del 14,7% en un año.
Por otro lado, en seis décadas, PIB per cápita de Paraguay dibuja una transformación silenciosa pero persistente. En 1966, el ingreso promedio rondaba los US$ 213; para 2026, supera los US$ 7.300, tras un recorrido de crecimiento gradual que se aceleró especialmente desde mediados de los años 2000. La cifra condensa un proceso de largo plazo: el PIB per cápita se multiplicó por más de 34 veces.
Asimismo, el Índice de Desarrollo Humano (IDH) de Paraguay creció 12 % entre 2001 y 2020, impulsado principalmente por la educación. En el último dato disponible, Paraguay alcanzó un IDH de 0,756 en 2023, ubicándose dentro del nivel de desarrollo humano alto y prácticamente en línea con el promedio mundial, que también fue de 0,756.