Los nuevos mercados en la mira de la carne paraguaya
Paraguay volvió a quedar bajo la lupa internacional, esta vez con la llegada de una misión técnica de Turquía que inició una auditoría sanitaria clave para el futuro de la carne nacional.
La inspección, coordinada con el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), apunta a verificar si el sistema local de control cumple con las exigencias del país euroasiático para habilitar importaciones tanto de carne como de ganado en pie. El proceso es considerado un paso decisivo dentro de la estrategia de apertura de nuevos mercados.
Durante la evaluación, los especialistas recorrieron frigoríficos, establecimientos ganaderos y puntos vinculados al movimiento de hacienda, poniendo especial atención en los mecanismos de trazabilidad, vigilancia epidemiológica y certificación sanitaria.
No se trata solo de revisar plantas industriales: la posibilidad de exportar animales vivos también forma parte del análisis, lo que ampliaría el abanico de negocios para el sector productivo si se obtiene luz verde.
La eventual habilitación de Turquía representaría una señal fuerte para la ganadería paraguaya, que busca diversificar destinos y consolidar su presencia en mercados de mayor escala.
Con una población que supera los 80 millones de habitantes y una demanda creciente de proteínas, ese país aparece como una plaza atractiva en un escenario global cada vez más competitivo. A la espera del informe final de la auditoría, el sector observa con expectativa un proceso que podría traducirse en nuevas oportunidades comerciales en el corto plazo.

Es importante mencionar que el año anterior se realizó la primera auditoría in situ de las autoridades sanitarias japonesas, en el marco de un proceso que busca habilitar la importación de cortes paraguayos en ese país.
La evaluación, coordinada por el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), incluyó visitas técnicas al laboratorio central, unidades zonales, oficinas de la Fundación de Servicios de Salud Animal (Fundassa) en el Chaco y al principal punto de acceso sanitario en el aeropuerto internacional Silvio Pettirossi.
La comitiva estuvo integrada por representantes del Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca (MAFF) de Japón, quienes recorrieron una variedad de instalaciones para evaluar controles de sanidad, trazabilidad y cumplimiento de estándares exigidos por ese mercado.
Desde la industria, se mostraron optimistas por los resultados de esta primera fase, considerada fundamental después de varios años de trabajo bilateral. La inspección forma parte de una serie de tres auditorías que Japón exige para abrir formalmente su mercado.
El sector cárnico confía en que la continuidad del proceso será ágil y que la apertura del mercado japonés podría convertirse en un nuevo destino estratégico para la carne paraguaya, en un contexto donde la demanda global de proteínas sigue en expansión.