Siete de cada diez paraguayos trabajan en mipymes, pero su impacto en el PIB no llega al 20%
Las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) son clave para el empleo en Paraguay, pero aún enfrentan una fuerte brecha en términos de formalización y acceso a financiamiento. Así lo aseguró Gustavo Giménez, Viceministro de Mipymes del Ministerio de Industria y Comercio, en diálogo con Forbes Paraguay.
Actualmente, existen unas 450.000 mipymes registradas con RUC en el país, de las cuales apenas 43.000 cumplen con los tres requisitos establecidos por ley: inscripción en el Ministerio de Trabajo, afiliación al IPS y tenencia de RUC. La gran mayoría se concentra en Central, Asunción, Itapúa y Alto Paraná, donde se encuentra el mayor dinamismo económico, según datos del INE.
"Creemos que hay una gran oportunidad de crecimiento en el ámbito de la formalización. El primer paso es tener un RUC, y estas mipymes ya lo tienen. Pero falta el resto", afirmó Giménez.
Pese a su peso en la economía real, el impacto de las mipymes en el Producto Interno Bruto (PIB) es todavía reducido. "Actualmente, el aporte del sector de mipymes no supera el 20% del PIB, sin embargo, casi siete de cada 10 personas que trabaja, lo hace en una mipyme. El mayor empleador del país es este sector", remarcó el viceministro.
Una de las principales barreras para avanzar en la formalización es la percepción negativa sobre los trámites: largos, costosos y engorrosos. Por eso, desde el Gobierno buscan ofrecer beneficios concretos a quienes decidan dar el paso.
El proceso de formalización debe ser beneficioso para el empresario, por lo que el enfoque actual apunta a que sea ágil, sencillo, accesible y completamente digital.
En esa línea, mencionó que se esta impulsando la implementación de la cédula mipymes, un documento que permitirá a las empresas acceder a productos como cuentas bancarias básicas, fondos de garantía y oportunidades de negocios con el Estado.

El Viceministerio de Mipymes asegura que ha logrado ampliar su presencia fuera del eje capitalino. Hoy existen 17 Centros de Desarrollo Empresarial distribuidos en varias regiones del país. Solo en Alto Paraná, por ejemplo, hay cuatro oficinas activas, incluyendo sedes en Ciudad del Este, Santa Rita y la Universidad Nacional del Este (UNE).
Itapúa también se ha consolidado como un polo de atención: "Tenemos tres centros de desarrollo en la zona, con oficinas en Encarnación y en universidades locales. Esto demuestra el potencial de crecimiento que tienen estas regiones", sostuvo.
En cuanto a la digitalización, Giménez mencionó que, el viceministerio se prepara para lanzar un programa piloto en Encarnación desde el 1 de julio. El objetivo es preparar a las mipymes con herramientas tecnológicas como POS digitales, software de gestión y acceso a marketplaces, de modo que puedan aprovechar eventos de gran impacto, como el WRC, sin perder ninguna oportunidad de venta.
De cara al futuro, dijo que, el panorama se muestra optimista y que con la reciente promulgación de la nueva Ley de Mipymes, se espera que el 2025 marque un antes y un después.
"Vamos a tener herramientas que hagan que la formalidad sea cero costo durante tres años. Tendremos un fondo nacional de mipymes para financiamiento oportuno y acceso a las compras públicas", adelantó.
El objetivo es sentar las bases para que entre 2026 y 2028 las mipymes accedan a formalidad, inclusión financiera y mercado. "La tecnología será protagonista de ese proceso", concluyó Giménez.