Paraguay podría mirar a Chile para impulsar un modelo de infraestructura a largo plazo
La Cámara Paraguaya de la Industria de la Construcción (Capaco) eligió su aniversario número 58 para lanzar un mensaje contundente: Paraguay necesita replantear su estrategia de infraestructura pública y, para ello, el referente a seguir es Chile.
Así, en el marco de "La Gran Noche Capaco 2025", la institución convocó al expresidente chileno Eduardo Frei Ruiz-Tagle como figura central de un encuentro que busca abrir un debate nacional sobre el rol de la inversión pública en el desarrollo económico.
Ante esto, desde Capaco recordaron que el Ministerio de Obras Públicas pasó de disponer US$ 680 millones en 2025 a poco más de US$ 500 millones en 2026, una reducción superior a US$ 120 millones. Para un país, como Paraguay, con un déficit de infraestructura estimado en US$ 30.000 millones en los próximos 8 a 10 años, este retroceso genera alarma.

"Necesitamos invertir entre US$ 2.000 y US$ 3.000 millones anuales en hospitales, escuelas, rutas, saneamiento y aeropuertos, si queremos salir del atraso", señaló José Luis Heisecke, Presidente de la institución.
El contraste con Chile es evidente, recordando que Frei consolidó un modelo en el que la infraestructura se convirtió en política de Estado, con continuidad más allá de los cambios de gobierno.
Desde la Capaco, replicar el esquema chileno será clave porque brindará al país las bases para trabajar en factores clave como estabilidad en la planificación, mayor protagonismo del presupuesto público y un fuerte impulso a las asociaciones público-privadas (APP).
"Lo ideal es que por cada dólar que invierta el Estado, cinco vengan del sector privado. Pero para eso el Estado debe ser promotor, no un actor ausente", puntualizó el Presidente de Capaco.
El retroceso en las inversiones ya se siente en el empleo, pues el sector llegó a ocupar a más de 300.000 trabajadores en su momento de mayor dinamismo, cifra que hoy cayó a 224.000. Esto significa una reducción de más del 20%, con impacto directo en 80.000 familias.

El gremio recuerda que la construcción es uno de los pocos sectores en los que "el goteo económico llega hasta el último eslabón": desde empresarios y proveedores de maquinaria, hasta pequeños vendedores de insumos y alimentos que abastecen a los obreros, por lo cual fortalecer al sector resulta estratégico.
Capaco también remarca que la política habitacional de Paraguay debe replicar la experiencia chilena, donde la Cámara Chilena de la Construcción, junto al gobierno, impulsó programas que permitieron que los sectores de menores ingresos accedieran a viviendas dignas.
En Paraguay, destacan los avances en créditos a tasas razonables, con plazos de hasta 20 años, aunque advierten que se trata de un proceso de largo aliento y que aún predomina la inversión privada enfocada en segmentos de mayor poder adquisitivo.
El llamado de Capaco, afirman sus representantes, constituye una invitación a "generar un debate nacional" sobre el Presupuesto General de la Nación. La preocupación del gremio es que los recursos para infraestructura sean desplazados, siendo considerada el motor del crecimiento económico y de la confianza de los inversores.
Por ello, la apuesta paraguaya podría ser clara: aprender de la experiencia chilena y consolidar un modelo en el que la infraestructura sea vista como política de Estado, y no como variable de ajuste presupuestario.