Paraguay entra al ruedo regional de la genética ovina y acelera su expansión productiva
Fabrizio Meza Periodista
Fabrizio Meza Periodista
Con exportaciones de genética en pie, apertura de nuevos mercados para la carne ovina y un fuerte impulso en material genético, el sector ovino paraguayo está en un momento de expansión y desafío productivo.
Desde la Asociación Paraguaya de Criadores de Ovinos (Apco) destacan la necesidad de aumentar el stock nacional para sostener el crecimiento hacia 2030.
El desarrollo de la genética ovina paraguaya comienza a consolidarse como uno de los principales activos del sector. Según explicó Luis Salinas, Presidente de la Apco. Paraguay ya se encuentra exportando animales en pie a mercados regionales como Argentina y Uruguay, además de recibir consultas e interés desde Bolivia, Colombia y Venezuela.
“Estamos exportando animales en pie a Uruguay y Argentina, y hay mucho interés de Bolivia, Colombia y Venezuela, que están visitando cabañas y observando nuestras razas”, señaló.
Durante el 2025, el país también avanzó en la importación estratégica de ejemplares de razas como Dorper y Santa Inés, además de material genético de alto valor, con el objetivo de mejorar los rebaños locales.
Este proceso es acompañado por inversiones crecientes de cabañas y productores, que buscan posicionar a Paraguay a nivel competitivo dentro de la región.

Uno de los logros recientes para el sector es la habilitación de un centro genético autorizado por el ente sanitario, que permite ordenar y profesionalizar el intercambio de material reproductivo.
A través de este esquema, explicó Salinas, que se viabiliza tanto la importación como la exportación de semen y embriones, dinamizando el mercado regional.
“Hoy tenemos la posibilidad de importar y exportar material genético a través del centro genético habilitado, lo que nos permite mejorar nuestros rebaños y también ofrecer genética paraguaya al exterior”, dijo.
Este avance también beneficia a razas como Texel y Hampshire, cuyos productores están invirtiendo en genética internacional para elevar el estándar productivo local.

En paralelo al avance genético, la carne ovina paraguaya comienza a ganar protagonismo en el comercio exterior.
Con la reapertura del mercado israelí y la próxima habilitación de Emiratos Árabes Unidos, el sector enfrenta un escenario de mayores exigencias.
El rol del Frigorífico Victoria, según el Presidente de la Apco fue muy importante en el proceso, al abrir una vía concreta para la exportación. Pero dijo que el crecimiento comercial impone un desafío estructural, la aumentar la cantidad de productores y el volumen de rebaños para cumplir con la demanda.

De cara al mediano plazo, el principal cuello de botella del sector es la reposición de stock, pero el objetivo es aumentar la cantidad de vientres para incrementar la producción de corderos y sostener tanto el mercado interno como el externo.
“El desafío principal es aumentar nuestro stock y llegar al 2030 con un número mucho mayor, que nos permita cumplir con la reposición y con los mercados que estamos abriendo”, afirmó Salinas.
Y finalizó mencionando que Paraguay ya ingresó al “ruedo” regional de la genética y la carne ovina, pero el crecimiento futuro dependerá de la capacidad productiva y del compromiso sostenido de los productores.