Motor de integración frente a los desafíos globales
Paul Fernández Editor de Contenidos
Paul Fernández Editor de Contenidos
El Gerente del organismo multilateral señaló que el desafío en la región es transformar las oportunidades en realidades en medio de tensiones políticas y económicas globales. Considera que el papel del país es clave en este desarrollo, específicamente dentro de la región, teniendo en cuenta su paciencia, resiliencia y flexibilidad para abrirse y adaptarse a circunstancias externas cambiantes y superar eventos climáticos o económicos extremos.
¿Cómo describirías hoy el momento que vive América del Sur en términos económicos y geopolíticos?
Mientras el mundo demande para subsistir energía, alimentos, agua y carbono, nuestra región siempre tendrá oportunidades de crecer y ser relevante, más allá de cualquier coyuntura complicada.
El tema es cómo transformamos ese potencial en desarrollo efectivo y sostenible, los recursos en riqueza, el crecimiento en inclusión y cohesión social. Además, en este momento, cómo lo hacemos en un escenario de tensiones comerciales y geopolíticas crecientes que se definen en otro campo de juego.
No hay respuestas únicas ni verdades absolutas, pero estoy convencido de que, como siempre, pero ahora más que nunca, una integración regional inteligente y pragmática es clave. Esto implica, no solo a nivel de líderes políticos sino de todos los actores económicos y sociales, separar lo esencial de lo accesorio, para concentrarnos en poner en valor ese capital que nos distingue y es crecientemente requerido por la economía global.

¿Qué papel puede jugar Paraguay en este contexto regional marcado por cambios políticos y reconfiguraciones comerciales?
Paraguay, por su ubicación estratégica, su naturaleza prodigiosa en todos esos recursos críticos, pero también por su estabilidad política, económica y jurídica, puede ser motor de ese desafío de integración práctica y operable que necesitamos para actuar frente a los desafíos globales de la actualidad. Tiene una probada y distintiva capacidad de diálogo con los socios del Mercosur y demás países vecinos, una tradición de cumplir su palabra, de vocación cooperativa, que lo hace confiable para cualquier convocatoria tanto a nivel de la región como frente a países extrazona. Agregaría un factor que uno detecta muy rápido al vivir en el país y no siempre se valora debidamente: la paciencia, resiliencia y flexibilidad de Paraguay para abrirse y adaptarse a circunstancias externas cambiantes y superar eventos climáticos o económicos extremos. Son soft skills críticos para el éxito en relaciones internacionales, comercio y desarrollo, que le aseguro no abundan en esta parte del planeta.
¿Qué ventajas estructurales tiene Paraguay para consolidar una posición más relevante en el escenario internacional? ¿Cuáles son los cuellos de botella que debe resolver para aprovechar su potencial estratégico?
Por un lado, aunque ha habido notorios avances en los últimos años, hay mucho trabajo por hacer en infraestructura, en especial agua y saneamiento y conectividad: vial, fluvial, aérea, digital. Hay conciencia, hay un orden de prioridades con bastante consenso, se han tomado decisiones estratégicas, se desarrollan ingentes gestiones en búsqueda de financiamiento para obras esenciales como las del corredor bioceánico, aeropuerto, hidrovía, ferrocarriles o nueva generación de energía no renovable, tanto fotovoltaica como hidroeléctrica, o todo lo que tiene que ver con hidrógeno verde. El agua para el Chaco es un tema crítico y prioritario también.
Pero la brecha es tan importante y son tan crecientes los requerimientos en infraestructura básica para las nuevas inversiones en industria intensiva en energía, forestación o la propia expansión de la frontera agropecuaria, que existe el riesgo de que se ralentice el proceso si las obras prioritarias se demoran en su inicio o implementación.
"La integración regional del futuro debe estar apalancada en infraestructura digital moderna, inclusiva y eficiente".
¿Qué está haciendo CAF para contribuir a resolver esas brechas de infraestructura en el país?
Para un país que tiene como uno de los pilares de su sostenibilidad económica su conducta fiscal y monetaria, la principal tarea en marcha debería ser acelerar los mecanismos de financiamiento privado de la inversión en obra pública. En los últimos años hemos multiplicado más de cinco veces nuestro apoyo creditico con garantía soberana para proyectos de la ANDE (Administración Nacional de Electricidad), de cuyo plan maestro somos el principal financiador, y del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (Ruta PY09, accesos al nuevo Puente de la Integración, caminos y puentes vecinales, agua y saneamiento en el interior).
Ahora creemos que nuestro desafío debe moverse hacia un rol más activo en innovación para el financiamiento del sector privado en general y, en particular, en el desarrollo de infraestructura pública con financiamiento no soberano.
Para ello estamos trayendo al país a CAF - AM (CAF Asset Management), una compañía de nuestra propiedad, con amplia experiencia en la atracción y gestión de fondos privados para el financiamiento de largo plazo, en moneda local y sin garantía soberana de la obra pública; que es líder en América Latina en ese tramo de mercado.
En Uruguay se han desarrollado bajo este régimen de construcción y mantenimiento desde rutas hasta escuelas, o el ferrocarril central recientemente inaugurado. La misma experiencia exitosa podemos mostrar también en Colombia, donde acabamos de montar un nuevo fondo de inversión.
En este proceso de expansión creemos que ofrecer esta herramienta innovadora a Paraguay no solo servirá para acelerar obras con participación público-privada sino también para fortalecer el mercado de capitales local, uno de los aspectos que las calificadoras de crédito recomiendan para consolidar el histórico logro alcanzado del Grado de Inversión.

¿Cuáles son los proyectos de integración regional que CAF considera prioritarios para mejorar la competitividad del Cono Sur?
El Corredor Bioceánico; todo lo que mejore el funcionamiento de la hidrovía, por supuesto. Pero permítanme enfatizar en la integración energética regional, no solo ya en los necesarios acuerdos de largo plazo alrededor de las hidroeléctricas binacionales, sino también poner una ficha especial en el proyecto de nuevo gasoducto entre Argentina y Brasil, conectando Vaca Muerta con Mato Grosso, a través del Chaco paraguayo.
Es una iniciativa de gran potencial que estamos acompañando desde CAF en su concepción y discusión multilateral con los actores públicos y privados de los tres países. Responde a nuestra visión de integración regional y de transición energética justa, donde el gas natural tiene un papel fundamental.
¿Qué rol juega la infraestructura digital en este nuevo proceso de integración y cómo está posicionada la región?
La integración regional del futuro debe estar apalancada en infraestructura digital moderna, inclusiva y eficiente. Hoy, más del 80% del tráfico de Internet internacional de nuestra región se dirige hacia fuera de América Latina, en particular hacia Estados Unidos, incluso cuando se trata de intercambios entre países de la misma región. Desde CAF, apoyamos iniciativas estratégicas que permitan superar estas restricciones y promuevan la integración digital efectiva, como el Cable Humboldt, proyecto pionero que busca establecer la primera conexión digital directa entre América del Sur y Asia; o el primer sistema de cable submarino de El Salvador.
En Paraguay, trabajamos estrechamente con el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación en la revisión de su plan de conectividad nacional, mientras exploramos junto a la ANDE y COPACO, esquemas que permitan aprovechar la red de fibra óptica de la compañía eléctrica pública, así como acelerar el desarrollo del 5G, entre otras innovaciones que trabajamos también en fluido diálogo con el sector privado y los ámbitos académicos y científicos.
¿Cómo se puede lograr un equilibrio entre crecimiento económico, sostenibilidad ambiental e inclusión social en Paraguay?
Haciendo lo que Paraguay está haciendo y proyecta hacer. Desarrollando una economía con energía eléctrica 100% limpia y renovable y buscando nuevas alternativas de generación, transmisión y distribución que fortalezcan ese perfil y potencial en el soporte de su crecimiento. Adoptando medidas normativas y acciones precisas de preservación de su riqueza forestal y sus recursos naturales en general, compatibles con sus desafíos productivos, empleo de calidad y de inclusión social.
Dando prioridad y acelerando obras de agua y saneamiento en todo su territorio y un esfuerzo mayor hacia el Chaco. Y entendiendo los grandes desafíos pendientes en materia de educación y salud, que van desde la nutrición adecuada de quienes asisten a la escuela hasta la adaptación a los nuevos desafíos de la economía del conocimiento y la inteligencia artificial; desde la atención primaria y vacunación hasta el acceso a medicamentos, la investigación científica y la telemedicina.
¿Qué mensaje le darías a los líderes políticos, empresariales y sociales de Paraguay para acelerar el proceso de transformación del país?
Antes que consejos, quisiera darles las gracias por haberme hecho sentir, desde mi llegada al país, un miembro más de la gran familia paraguaya, y por confiar en nuestra institución, CAF, como socio y amigo del país para el logro de sus sueños y proyectos.