Mapa del mercado bursátil nacional y cómo Cavapy marcará un antes y un después en el sector
El mercado de valores paraguayo se sigue delineando bajo un sistema manual y costoso, donde además cada casa de bolsa custodia los instrumentos de sus clientes. El modelo no solo encarece los procesos, sino que además limita el crecimiento del mercado y aumenta el riesgo operativo.
Así lo observó César Paredes, Directivo de la Caja de Valores del Paraguay (Cavapy), quien detalló que un primer paso hacia la modernización se dio en 2008, cuando con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se adoptó el sistema electrónico Primary, desarrollado por la Bolsa de Rosario.
La herramienta permitió digitalizar procesos de negociación, compensación y liquidación, además de facilitar la custodia de bonos bursátiles. Sin embargo, a medida que el mercado creció, la dispersión de custodias y la multiplicación de gestiones hicieron evidente la necesidad de una infraestructura más avanzada: una depositaria central de valores.
Así nace Cavapy, una institución de compensación y liquidación de valores, que además permitiría el registro y servicios relacionados a la custodia. De este modo, se constituiría como un centralizador de información de mercado.

La idea de crear Cavapy, indicó Paredes, comenzó a tomar forma en 2021 y en mayo de 2022 obtuvo su autorización oficial para operar. En su arranque, la Caja utilizó el sistema Pradera, empleado en mercados como Lima y República Dominicana, más adecuado para el manejo de documentos físicos, todavía abundantes en Paraguay.
Sin embargo, pronto surgió el entendimiento de la necesidad de incorporar plataformas de mayor alcance. La respuesta fue apostar a una solución tecnológica de clase mundial: Montran, un sistema robusto diseñado para activos electrónicos, mientras que Pradera seguirá vigente para el tratamiento de documentos físicos como pagarés; este esquema de doble plataforma busca cubrir tanto la realidad local como la transición hacia un mercado completamente digital.
"Cavapy nace ante la necesidad de separar las operaciones de trading de las post trading (custodia, liquidación y compensación de títulos valores) y centralizar cada documento financiero", explicó el Directivo de la entidad.
Uno de los pilares de Cavapy es cumplir con las recomendaciones de IOSCO (Organización Internacional de Comisiones de Valores), que establece la necesidad de separar funciones entre negociación, custodia, compensación y liquidación. Esta segregación es considerada indispensable para generar confianza en los inversionistas extranjeros, particularmente en fondos institucionales.

Con respecto a la constitución de Cavapy, brindará custodia centralizada, donde todos los instrumentos financieros, desde bonos y acciones hasta certificados de depósito de ahorro (CDA), estarán en una sola cuenta por inversor, sin importar la casa de bolsa utilizada.
Del mismo modo, se apunta a una eficiencia operativa, eliminando procesos manuales, endosos físicos y gestiones duplicadas, reduciendo costos y tiempos. A esto se sumaría la seguridad y transparencia, sin riesgos de falsificación o de ventas irregulares de títulos.
Cavapy también contribuirá a la facilitación de inversión extranjera, implementando mecanismos de cuentas espejo con depositarias internacionales como Euroclear, Clearstream y Bank of New York, lo que permitirá que inversores no residentes participen en el mercado paraguayo sin trámites complejos ni cuentas bancarias locales.
Dentro de todos los procesos de Cavapy, la nueva Ley de Mercado de Valores validará las anotaciones en cuenta de la entidad, como equivalentes legales a los títulos físicos. Esto obligará a las sociedades cotizantes a convertir sus acciones en formato escritural; en paralelo, la Caja ha sido aceptada como participante directo del sistema de liquidación bruta en tiempo real (LBTR) del Banco Central.
Eso permitirá que las transferencias de fondos de los inversionistas se realicen directamente a través de la banca central, sin pasar por bancos comerciales. Este mecanismo brinda mayor seguridad y reduce riesgos para los grandes inversores institucionales.

Paredes remarcó que la consolidación de Cavapy está llamada a transformar el tamaño y la profundidad del mercado de valores paraguayo. Actualmente, los activos bajo custodia rondan los US$ 600 millones, pero con la incorporación de los bonos bursátiles existentes y la transición hacia acciones electrónicas de grandes empresas, la expectativa es multiplicar esa cifra hasta llegar a US$ 3.600 millones en el corto plazo.
Además, la desmaterialización progresiva de títulos abrirá espacio para nuevos productos financieros, como fondos de inversión más sofisticados y titularizaciones, que requieren un marco de custodia confiable para operar.
"La depositaria va a ser el registro del mercado y por eso es tan relevante. Su existencia permitirá la generación y administración de muchos productos inexistentes hoy en el mercado", puntualizó el Directivo de la insitución.

El principal reto de Cavapy, a decir de Paredes, sigue siendo la resistencia al cambio, adaptando procesos, invirtiendo en tecnología y modificando hábitos operativos. No obstante, la tendencia global es clara: los mercados que no cuenten con una depositaria central y estándares internacionales de seguridad quedarán al margen de los flujos de inversión.
Las proyecciones apuntan a que hacia 2027 Paraguay contará con una integración internacional plena, con acuerdos de interconexión con depositarias globales y la obtención de certificaciones internacionales como la de Thomas Murray, que evalúa la confiabilidad de cajas de valores en todo el mundo.
Asimismo, el experto subrayó que para ese mismo año también se prevé que las casas de bolsa locales también puedan ser participantes directos del LBTR, aumentando la competencia, reduciendo márgenes y potenciando el volumen de transacciones.
El objetivo final es la desmaterialización total de los títulos, pasando de un esquema de inmovilización física a un sistema enteramente electrónico. Hoy, Cavapy ya cuenta con 11 socios y se encuentra en etapa de fusión tecnológica con la Bolsa, en un proceso de transición que se extenderá aproximadamente un año.
Sentenció además que con esta infraestructura, Paraguay se coloca en el camino hacia un mercado de capitales más integrado, competitivo y atractivo, con la posibilidad de convertirse en una plataforma confiable no solo para inversores locales, sino también para fondos internacionales que hasta ahora veían limitaciones para operar en el país.