La ola paulista que llega a Paraguay: el interés empresarial en el país ha aumentado un 50%
Macarena Duarte Periodista
Macarena Duarte Periodista
La relación comercial entre Paraguay y el sur de Brasil atraviesa una fase de dinamismo inusual, especialmente desde São Paulo y los estados próximos, donde el interés por invertir en el país crece con una velocidad que sorprende incluso a quienes siguen de cerca la agenda bilateral.
Criss Díaz, Agregada Comercial de Paraguay en São Paulo, señala que el movimiento de consultas, reuniones y exploración de oportunidades tuvo un repunte significativo en el último año, impulsado tanto por la visibilidad del Paraguay en ferias regionales como por la percepción de estabilidad comparativa dentro del Mercado Común del Sur (Mercosur).
"Si comparo el interés del 2024 con lo que estamos viviendo en 2025, veo prácticamente un 50% más de consultas, de gente queriendo entender dónde invertir y qué sectores explorar. São Paulo siempre fue grande, pero hoy ya no hablamos de un interés aislado, sino de algo que se está expandiendo hacia otros estados", explicó.
Uno de los focos más llamativos del nuevo comportamiento del empresariado brasileño es el reposicionamiento de Alto Paraná, que deja de ser sinónimo exclusivo de Ciudad del Este para transformarse en un corredor de oportunidades más amplio. El nuevo mapa incluye Presidente Franco como punto emergente gracias a la conectividad del puente de integración, así como ciudades aledañas que antes no figuraban en el radar inversor.

A decir de Díaz, el desarrollo de diversos sectores en Alto Paraná responde no solo a una mejora en infraestructura, sino también a la necesidad de los empresarios de diversificar riesgos y encontrar alternativas más eficientes dentro de la geografía paraguaya.
"Hoy la pregunta ya no es 'qué hay en Ciudad del Este', sino 'qué otras ciudades cercanas puedo considerar', y eso marca un cambio profundo. El inversor brasileño está viendo un territorio más amplio, más funcional y con opciones que antes ni evaluaba", sostuvo Díaz.
El abanico de sectores también se amplió con fuerza, pues las inversiones que antes estaba asociado casi exclusivamente al textil y a la maquila tradicional ahora incorpora servicios globales, metalurgia, manufacturas diversificadas y plataformas BPO que captan talento bilingüe y trilingüe.
La sorpresa de muchos empresarios brasileños al descubrir estas capacidades genera un nuevo tipo de conversación, con mayor estrategia y menor dependencia de los rubros clásicos. No obstante, para la Agregada Comercial, con este impulso surgen también desafíos internos, como la necesidad de un fortalecimiento de la estructura institucional para acompañar el ritmo de llegada de nuevos interesados.
Si bien el país es valorado por su seguridad jurídica comparativa, Díaz reconoce que el crecimiento obliga a un proceso de ordenamiento interno para sostener la confianza. Los brasileños, observó, llegan con expectativas claras: reglas estables, claridad documental y un ecosistema capaz de absorber proyectos de diversas escalas.