Banco Mundial mira a Paraguay como destino de inversiones y comercial muy atractivo
Paul Fernández Editor de Contenidos
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El Banco Mundial (BM) presentó su informe "Impuestos sobre la riqueza para la equidad y el crecimiento" donde hablaron sobre los diferentes aspectos de la economía regional y el nivel de crecimiento que alcanzarán cada uno de los países de América Latina y el Caribe.
En el caso de Paraguay, esperan que nuestro producto interno bruto (PIB) crezca un 3,9% durante este año y 3,6% el próximo, manteniendo su nivel de crecimiento económico promedio.
William Maloney, Economista jefe para América Latina y el Caribe, señaló que nuestro país alcanzó una buena producción de soja, el principal rubro económico, sin embargo enfrenta desafíos por la sequía dada la importante bajante de los caudales de los ríos.
"Paraguay es un destino de inversiones bastante atractivo, tiene un entorno comercial muy atractivo", dijo Maloney al ser consultado sobre el posible impacto que podría tener la ralentización de la economía en la región sobre el país, asegurando que seguirá creciendo en medio de un nivel de crecimiento menor en el mundo.
Si bien destacó este aspecto positivo del Paraguay, indicó que ve variables que son necesarias para un crecimiento de mayor plazo, que son la educación, la infraestructura y las tierras, sectores donde, a su criterio, "no estamos como deberíamos".
Por ello, mencionó que si nuestro país quiere alcanzar un nivel de inversión más estable y con una base más amplia, se deberá desarrollar estas áreas. Por otro lado, habló acerca del desafío climático que enfrenta el país ante la bajante importante del río y la sequía que afecta la producción y señaló que hay que trabajar en el proceso de adaptación.
"El proceso de adaptación al clima requiere inversiones y requiere la capacidad de innovar y de traer nuevas tecnologías para facilitar y hacer que las economías sean más resistentes a estos patrones de cambio que están llegando", agregó durante la presentación.
Explicó que los fenómenos climáticos, de proporciones que no se ven en años sucederán con más frecuencia, no sólo por el lado de los huracanes y las inundaciones, sino también por las sequías por lo que es urgente el proceso de adaptación dado que también afectan el crecimiento económico de los países.
América Latina y el Caribe crecerá 1,9% en el 2024, superando ligeramente las anteriores estimaciones, mientras que en 2025 se prevé que la región crecerá un 2,6%, según el informe del Banco Mundial. Estas son las tasas más bajas entre todas las regiones del mundo, lo que pone de relieve los persistentes obstáculos estructurales.
Para acelerar el crecimiento, la región debe aprovechar la actual dinámica económica. Se espera que la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos de reducir las tasas de interés proporcione cierto alivio.
El control de la inflación es otro avance positivo, gracias a la eficaz gestión macroeconómica de los países de la región. Brasil y Perú están bien encaminados para cumplir sus objetivos de inflación en 2024, y se espera que otras economías importantes los sigan poco después.
"La región ha logrado avances en el manejo de la inflación y la estabilización macroeconómica. Este es un momento clave para aprovechar estos logros y atraer las inversiones necesarias para el desarrollo sostenible, fomentar la innovación, construir capital humano, crear más y mejores empleos y empoderar a la región para liberarnos de este ciclo de bajo crecimiento", dijo Carlos Felipe Jaramillo, vicepresidente del Banco Mundial para América Latina y el Caribe.