Rally del Paraguay apunta a consolidarse como sede fija del Mundial
Fabrizio Meza Periodista
Fabrizio Meza Periodista
Paraguay logró en tiempo récord lo que a otros países les tomó décadas: organizar una fecha del Campeonato Mundial de Rally (WRC) y ser distinguida como la mejor del calendario del 2025.
El galardón, otorgado por la FIA, posicionó al Rally del Paraguay como un caso destacado dentro del automovilismo internacional y elevó las expectativas de cara a las próximas ediciones. César Marsal, Director Ejecutivo del Rally del Paraguay, atribuye el logro a un trabajo en equipo sin precedentes.
“El rally se caracterizó por tener una seguridad impecable, que es lo primero que vienen a buscar la gente de la FIA”, explicó, destacando el comportamiento del público y el compromiso del equipo organizador como factores decisivos.
Aunque la llegada del WRC fue reciente, Paraguay no partió de cero. El país cuenta con una fuerte tradición en rally nacional y sudamericano, con múltiples campeones regionales y una estructura organizativa consolidada. Ese recorrido permitió acelerar el proceso de adaptación a los exigentes estándares del Mundial.
El equipo organizador realizó un año completo de planificación y capacitación, incluyendo experiencias directas en rallies históricos como Chile y Portugal. A partir de ese aprendizaje, se diseñó una estrategia basada en planes alternativos para cada escenario posible.
La planificación fue clave: teníamos un plan A, un plan B y un plan C para cada una de las cosas, señaló Marsal, remarcando que todo lo previsto se cumplió durante la semana de competencia.

Uno de los puntos más valorados por la FIA fue el sistema de seguridad y control. El rally contó con un despliegue inédito de monitoreo en tiempo real: cámaras en autos de carrera, vehículos de seguridad, helicópteros y puntos estratégicos del recorrido.
A esto se sumó una infraestructura de conectividad reforzada con antenas, radioenlaces y más de 40 equipos Starlink distribuidos en las zonas de carrera, lo que garantizó comunicación permanente incluso en escenarios críticos. Este nivel de detalle fue determinante para la evaluación final del evento.
La edición inaugural reunió a más de 210.000 personas y a competidores de 27 nacionalidades.
Para 2026, la organización proyecta una asistencia cercana a las 400.000 personas, impulsada por la mayor visibilidad internacional y el prestigio alcanzado.

El desafío pasa ahora por redistribuir al público y mejorar la experiencia, incorporando nuevas zonas de carrera, mayor interacción con los pilotos y más días de actividad, sin descuidar la seguridad. En ese esquema, el rol de las comunidades locales volvió a ser clave, tanto en logística como en hospitalidad.
Actualmente, Paraguay tiene aseguradas fechas del WRC hasta 2027. Pero el objetivo es ambicioso: convertir al Rally del Paraguay en una sede fija del calendario mundial.
“Hoy tenemos contrato hasta 2027, pero existe la posibilidad de extenderlo y cumplir diez años, lo que facilitaría seguir renovando”, afirmó Marsal.
Según explicó, ya existen conversaciones de alto nivel entre el Gobierno paraguayo, la FIA y el promotor del campeonato para avanzar en esa dirección.
Con una vara alta y el desafío de revalidar su título, Paraguay se prepara para una nueva edición del rally mundial, con la mira puesta no solo en repetir el éxito, sino en consolidarse de forma permanente dentro del automovilismo internacional.