Forbes Paraguay
La misión espacial Artemis II recibe su nombre de la diosa griega de la caza.
Forbes Women
La misión espacial Artemis II recibe su nombre de la diosa griega de la caza.
National Aeronautics and Space Administration

Quién es Artemisa, la diosa griega de la caza que da nombre a la nueva misión de la NASA

Belén Cuevas Trinidad Editora de Forbes Women Paraguay

Share

Decir que Artemisa es simplemente la hermana gemela de Apolo es reducirla. En la mitología griega, ella se destaca como diosa de la caza y protectora de las mujeres. No es coincidencia que la misión Artemis II lleve su nombre y, mucho menos, cuando una de sus tripulantes se convertirá en la primera astronauta en entrar a la órbita de nuestro satélite natural.

6 Abril de 2026 16.42

El proyecto que posibilitó la llegada del ser humano a la Luna hace medio siglo fue bautizado en honor a Apolo, dios griego del Sol, la luz y la belleza. Por ende, tiene sentido que la misión que da continuación a su legado lleve el nombre de su hermana gemela, la diosa vinculada a la superficie lunar: Artemisa.

Imágenes de la Tierra tomadas desde la misión espacial Artemis II.
Imágenes de la Tierra tomadas desde la misión espacial Artemis II.

Sin embargo, en el carácter de este personaje hay rasgos que la definen mejor que su árbol genealógico. A diferencia de las misiones espaciales, en la leyenda, Artemisa es un día mayor que Apolo y tiene un vínculo íntimo con la preservación de la naturaleza y la reivindicación de la autonomía femenina.

Apolo y Artemisa aparecieron en la mitología griega cuando la esposa de Zeus se enteró de que él tendría otro hijo fuera del matrimonio y, esta vez, con la titánide Leto. La diosa Hera, entonces, acudió a su madre Gea con la petición de que no permita que Leto dé a luz sobre la superficie de la Tierra.

Foto: Freepik.
Foto: Freepik.

La titánide fue más inteligente y se trasladó hasta la mítica isla de Ogigia en los últimos momentos de su embarazo. Allí, fuera de tierra firme, la primera en nacer fue Artemisa y, con solo unas pocas horas de vida, ayudó a su madre a dar a luz a su hermano Apolo.

La leyenda cuenta que, ya en su infancia, Artemisa pidió a su padre Zeus que le concediera el don de la castidad eterna. Para ella, esta era una declaración de libertad que simbolizaba una autonomía alejada de las estructuras tradicionales del Olimpo.

La astronauta  Christina Koch mirando la TIerra desde una de las ventanas del cohete espacial.
La astronauta  Christina Koch mirando la TIerra desde una de las ventanas del cohete espacial.

Al observar su propio nacimiento, existe una especie de justicia poética en su figura: la diosa que decidió no ser madre es, precisamente, quien custodia los partos y vela por un mundo más respetuoso hacia las mujeres.

Por esta razón, más allá de estar relacionada con la Luna, la identidad de Artemisa radica en ser una cazadora indomable, la personificación de los conceptos de independencia y autonomía.

La astronauta Christina Koch leyendo en la tenue luz de la cápsula Orion.
La astronauta Christina Koch leyendo en la tenue luz de la cápsula Orion.

En este viaje de circunnavegación, la astronauta Christina Koch se convertirá en el rostro de este legado. Al igual que la Artemisa mítica que recorría terrenos inexplorados acompañada de su arco y flecha, Koch y su tripulación navegarán la cápsula Orion alrededor de nuestro satélite natural. 

En este sentido, la misión Artemis II no es solo un despliegue de ingeniería, sino también un cambio de paradigma. Uno de sus objetivos explícitos es transportar a la primera mujer a la órbita lunar, lo que rompe un techo de cristal que persistió durante décadas.

La tripulación de la misión espacial Artemis II, minutos antes del despegue.
La tripulación de la misión espacial Artemis II, minutos antes del despegue.

No es coincidencia que la misión lleve el nombre de la diosa que protegía a los desamparados en la naturaleza. Esta vez, la "caza" no es de animales, sino de conocimiento científico y recursos sostenibles, como el hielo lunar, potencialmente esencial para la supervivencia en el futuro.

El regreso a la Luna con nombre de mujer nos recuerda que los mitos antiguos siguen dándonos el vocabulario necesario para entender nuestras ambiciones más modernas. La Luna ya no es solo un objetivo técnico o una roca en el cielo. Bajo el estandarte de Artemisa, se convierte en un espacio donde la humanidad busca, finalmente, verse representada en su totalidad. El futuro de la exploración espacial tiene, por fin, la fuerza indomable de la diosa de la caza.

10