Bienal de Curitiba: ¿Cuál es el rol de la IA en el panorama del arte contemporáneo?
Belén Cuevas Trinidad Editora de Forbes Women Paraguay
Belén Cuevas Trinidad Editora de Forbes Women Paraguay
Bajo el nombre de Umbrales, la Bienal Internacional de Arte Contemporáneo de Curitiba se realizará desde el 14 de junio. Bajo la curaduría de Adriana Almada y Tereza de Arruda, el evento se expandirá por diversos puntos de Paraná, pero tendrá un momento principal en el Museo Óscar Niemeyer (MON). La temática nació de un interés conjunto de las curadoras por indagar en el impacto de las nuevas tecnologías en el arte contemporáneo.
La Bienal reúne 138 artistas de 47 países, procedentes de las más diversas latitudes como Latinoamérica, Europa, Estados Unidos, África, Medio Oriente y, asimismo, una muestra especial de artistas de China. El evento contará con una art week y un circuito universitario con estudiantes del Estado de Paraná.

Adriana Almada revela que el constante diálogo con Tereza de Arrusa permitió consolidar el statement de la muestra y definir la posterior selección de artistas y curadores invitados. “La elección del tema surgió de conversaciones con Tereza de Arruda, tras reuniones con los directivos de la Bienal, que tenían interés en un proyecto orientado hacia nuevas tecnologías”, declara.

Para la curadora, la colaboración multicultural es la base que sostiene la estructura de esta edición. Con esta misma intensidad, el otro foco es una de las mayores inquietudes actuales: el avance tecnológico. Bajo esta luz, Adriana no concibe a la Inteligencia Artificial como una enemiga de las artes, sino como un potencial catalizador de reflexiones. "Quizás el rol más importante del arte es el de cuestionar, plantear preguntas, desestabilizar el consenso. Creo que la IA no entorpece la práctica artística, ya que esta, cuando es genuina, responde a cuestiones que están más allá de la factura de las obras", afirma.
Para ella, la creación artística se trata de generar formas singulares de pensamiento, ensayar visiones y elaborar propuestas que resuenen con las condiciones de la existencia humana y, a la vez, interactúen con ella. “Creo que la IA es una herramienta muy valiosa cuando se usa con criterio, y muy versátil en las posibilidades que ofrece a los artistas para llevar a cabo sus ideas”, apunta.

La comunicación también juega un papel fundamental en este contexto de saturación digital. "La difusión de contenidos de arte ofrece una alternativa a esta infósfera tan contaminada en la que lo verdadero y lo fake se confunden. También es una manera de hacer accesible las propuestas artísticas a una audiencia cada vez mayor", explica", señala la especialista.
Sobre el concepto central de Umbrales, Almada señala que indica un desplazamiento, un cambio de una fase a otra. “Se trata de una transición. Justamente, de pasaje entre un estadio de la humanidad y otro. Vivimos un tiempo en que se desdibujan las fronteras entre lo humano y lo tecnológico, lo natural y lo artificial, lo real y lo virtual”, puntualiza.

Almada añade que: “Este espacio de tránsito es de gran experimentación y de muchos desafíos, donde se juegan las posibilidades del porvenir. Es un momento de crisis en todos los ámbitos de la vida y el arte aborda muchas de estas cuestiones tan sensibles”.
Para esta muestra, las curadoras tuvieron en cuenta a la tecnología como una herramienta de realización. “Ya sea para dar testimonio, plantear interrogantes, refutar estereotipos o imaginar nuevos mundos. Un umbral puede ser un pasaje crítico, y como tal, no está exento de las dificultades que este tránsito implica”, recalca.
“Un umbral puede ser un pasaje crítico, y como tal, no está exento de las dificultades que este tránsito implica”
Finalmente, el diálogo con la arquitectura del Museo Óscar Niemeyer es clave. “El MON es un ícono arquitectónico del modernismo. Justamente realizar una edición que plantee lo fluido, lo transitorio, lo mutable, resulta un desafío cuando es instalada en un sitio con formas tan sólidas y definidas, aunque hay zonas del edificio que evocan flexibilidad”, cierra Almada.