Herencia matriarcal: Dos muestras para reflexionar sobre las artes textiles en el CAV/Museo de Barro
La historia textil se entrelaza con el origen mismo de las civilizaciones humanas. Aunque el camino para su reconocimiento como arte legítimo fue complejo, en América los telares prehispánicos ya operaban como poderosos canales de expresión cultural y cohesión social.
En nuestra región, este legado técnico y simbólico se resguardó principalmente en el ámbito doméstico. Fueron las madres quienes, de generación en generación, transmitieron los secretos del tejido, transformando el oficio en un lenguaje de resistencia identitaria.

Siglos más tarde, las vanguardias europeas del siglo XX revitalizaron esta práctica. Mujeres de la escuela Bauhaus desafiaron los límites del diseño tradicional y encontraron en el telar un espacio de emancipación y experimentación artística contemporánea. Hoy, los textiles forman parte activa de la experimentación del arte contemporáneo y existe una corriente que busca revalorizar las habilidades de tejedoras y artesanas paraguayas de cara al mundo.

Bajo esta línea de reflexión, el CAV/Museo del Barro aloja dos muestras que sintonizan con dicha sensibilidad. Tanto la introspección familiar de Bettina Brizuela como el proyecto comunitario de Mónica Millán convierten el tejido en un puente vivo, uniendo la herencia afectiva del hogar con el quehacer colectivo de las creadoras locales.

Bajo la curaduría de Lia Colombino, esta exhibición reúne valiosas telas que pertenecieron a la madre de la artista. Estos géneros, resguardados durante décadas con la promesa de convertirse en prendas, se despliegan suspendidos y enmarcados, adquiriendo una nueva dimensión estética.

Bettina Brizuela, creadora de destacada trayectoria en las artes visuales paraguayas, indaga profundamente en la memoria familiar. A través de estos textiles íntimos, la autora explora la herencia emocional y propicia un emotivo reencuentro con su linaje materno.
“El deseo de su madre se ha convertido hoy en obra, algo que religa a Bettina con la trascendencia: una herencia que traiciona su destino de cierre y abre otra biografía”, escribe Lia Colombino respecto a la muestra.
El título evoca la célebre novela de Jamaica Kincaid, una obra que examina la pérdida, el desarraigo y la reconstrucción de la identidad femenina ante la ausencia de la madre, ejes temáticos que resuenan con fuerza en la instalación.

Esta propuesta cuenta con la curaduría de Ticio Escobar y la expografía de Osvaldo Salerno. Reúne un conjunto de piezas desarrolladas por la artista argentina Mónica Millán junto a tejedoras de Yataity, fruto de un proceso colaborativo y de convivencia iniciado en el año 2002.

La exhibición entrelaza bordados tradicionales, piezas industriales y experimentaciones textiles. Mediante estos procedimientos grupales, Millán visibiliza la dimensión afectiva del arte colectivo y reivindica los saberes ancestrales de las creadoras guaireñas, cuyas técnicas dialogan con el arte contemporáneo.
“Lo exhibido no resulta de una creación puramente individual; desarrolla la singularidad del estilo y el talento personal que puntúan las labores grupales. Toda la muestra es el resultado de distintas manos y sensibilidades concurrentes”, expresó Ticio Escobar en su texto curatorial.
La muestra cuenta con la participación de destacadas tejedoras como Digna López, Petrona Martínez, Eusebia Garcete y Cicilia Peralta. También colaboran las bordadoras Elena Dávalos, Fátima Núñez, Rocío Núñez, Mariela Portillo, Virginia Martínez, Miguelina Leiva, Daniela Cardozo, Clara Roa, Catalina, Porfiria y Victoria Garcete.

Se suman al proyecto las creadoras Andrea Escobar, Norma Subeldía, Jessica Careaga, Griselda Casco, Raquel Meaurio, Carmen Martínez, Nilsa Cristaldo, Toribia Goiris, Nancy Samudio, Leonora Borja, María Auxiliadora Sánchez, Raquel Martínez, Maricel Gauto, Fabiola Cristaldo y la dibujante Ángeles Giuliana Goiris.

El Centro de Artes Visuales/Museo de Barro está ubicado en Grabadores del Cabichuí entre Cañada y Emeterio Miranda, Asunción. Puede visitarse de miércoles a jueves con costo de acceso de G. 50.000, mientras que los viernes y sábados la entrada es libre y gratuita de 14:00 a 20:00 horas.
