Mientras la desigualdad se profundiza, los sectores más adinerados recuperan sus fortunas con velocidad tras cada crisis, mientras la mitad más pobre aún lucha por alcanzar niveles previos a la pandemia.
El crecimiento vertiginoso de la inteligencia artificial disparó los costos de desarrollo y dejó a muchas compañías en una situación crítica. Mientras solo los gigantes tecnológicos pueden soportar esta carga financiera, otras empresas luchan por mantenerse en el mercado.
Suiza, Luxemburgo y Estados Unidos son los países con mayor riqueza media per cápita. Si nos fijamos en la riqueza per cápita media, otros países se sitúan en cabeza.