En un país donde el acceso a internet está estrictamente controlado, el mercado clandestino de estos dispositivos crece impulsado por activistas y usuarios que buscan libertad digital.
Impulsada por Leonardo AI, la nueva función del minorista de belleza permite a los usuarios generar sus propios estilos con símbolos de odio, logotipos corporativos y personajes de marcas registradas de Star Wars y Disney.