Lo que empieza como una asignación corporativa se convierte en arraigo, con una integración social real y vínculos personales fuertes que redefinen la experiencia del expatriado en el país.
Con un índice de costo de vida más alquiler de 21,70, Asunción se ubica como la segunda capital más barata del continente, solo detrás de La Paz y muy por debajo de Buenos Aires y Montevideo, que casi duplican sus niveles de costos.
El costo de vida y alquiler en el país es 45% más bajo que Uruguay y 28% inferior al de Argentina; Bolivia es el único país de la región con costos aún más bajos.