La Universidad María Auxiliadora (UMAX) se posiciona en el escenario de la formación de profesionales médicos por su ejemplo en formación académica, combinando la profesionalización con innovación tecnológica y humanización. Así lo expresó su Rector, el Prof. Dr. Javier Quiñónez, al repasar la historia y la visión de futuro de una institución que hoy reúne a cerca de 5.000 integrantes en su comunidad educativa.
La historia de UMAX está estrechamente ligada a una trayectoria institucional de más de tres décadas dedicadas al ámbito sanitario. Aunque la universidad cuenta con 18 años de existencia formal, sus raíces se remontan a 33 años de experiencia educativa enfocada exclusivamente en el área de la salud.
“Nuestros comienzos fueron similares a muchas historias de emprendedores que empiezan con muy poco. Había incertidumbres y limitaciones económicas, pero decidimos apostar al capital humano. Siempre sostengo que las personas son las que construyen la infraestructura y hacen posible el crecimiento de una institución”, indicó durante el Summit Health & Tech de Forbes.
Así, remarcó que ese enfoque permitió a la universidad atravesar distintas etapas de expansión y consolidarse en un mercado cada vez más competitivo. Actualmente, el Rector considera que el principal desafío de las instituciones de educación superior sigue siendo garantizar la calidad académica.
El sostenimiento
Para Quiñónez, conceptos como lucha, pasión y compromiso forman parte del ADN de una organización que tiene la responsabilidad de formar a quienes, en el futuro, estarán a cargo de la salud de miles de personas.
“La medicina es una de las carreras más delicadas que existen por el nivel de responsabilidad que implica. Formar buenos profesionales requiere vocación, disciplina y una preparación rigurosa. La calidad académica continúa siendo el desafío más importante para todas las universidades”, afirmó.
En esa línea, uno de los aspectos que destaca como diferencial de UMAX es su apuesta por estándares internacionales y por una sólida red de campos de práctica. Según explicó, la universidad forma parte del reducido grupo de instituciones que cuentan con acreditación regional del Mercado Común del Sur (Mercosur) para la carrera de Medicina, una certificación que facilita el reconocimiento profesional en otros países.
A ello se suma una infraestructura práctica respaldada por convenios con más de 24 hospitales, además de espacios de formación clínica que permiten a los estudiantes desarrollar competencias en entornos reales y simulados.
Innovación constante
Quiñónez puntualizó que la incorporación de tecnología ocupa un lugar central en la estrategia institucional. Desde aulas digitales hasta centros de simulación médica de alta complejidad, la universidad busca preparar a los futuros profesionales para desenvolverse en un entorno cada vez más influenciado por la transformación digital y la inteligencia artificial.
“La inteligencia artificial tendrá un impacto enorme en la salud y en la educación. Nuestros estudiantes ya nacieron en un entorno tecnológico y los docentes debemos actualizarnos permanentemente para acompañar esa evolución. Por eso invertimos en tecnología, simulación y herramientas digitales que permitan una formación acorde a los desafíos del futuro”, subrayó.
Sin embargo, Quiñónez advierte que la tecnología no puede convertirse en un sustituto de la dimensión humana de la medicina. Por esa razón, UMAX incorporó dentro de su propuesta educativa un enfoque orientado al desarrollo de habilidades blandas y al fortalecimiento de la dimensión humana del futuro profesional.
Ante esto, el Rector de UMAX señaló que el médico del futuro debe ser competente desde el punto de vista científico, pero también debe comprender que detrás de cada diagnóstico existe una persona. "Humanizar la medicina es uno de los grandes desafíos de esta época y forma parte del legado que queremos transmitir”, sostuvo.
De cara al futuro, el Prof. Dr. considera que Paraguay tiene la capacidad de posicionarse como un referente en la formación de profesionales de la salud. Para lograrlo, entiende que será fundamental seguir invirtiendo en innovación, infraestructura tecnológica y excelencia académica.