De acuerdo a Santiago Torcida, director de Investigación y Desarrollo de la empresa de tecnología médica avanzada Vitalics, el cambio que atraviesa la salud paraguaya no es tecnológico, sino espacial. "Creemos que el cambio no va a ser tecnológico, porque la tecnología ya existe, la transformación va a ser el lugar donde ocurre la consulta. El paciente ganará comodidad y los sanatorios se descongestionarán", afirmó.
En este contexto, Vitalics ofrece herramientas para avanzar hacia esa transformación digital del sistema sanitario, ya que se trata de una empresa especializada en métricas vitales y validación de datos. “Queremos llegar al punto donde la gente se olvide del papel y de tener que ir a la consulta presencial”, expresó.
“La pregunta ya no va a ser ‘¿Tengo que ir al médico?’, sino ‘¿Realmente hace falta que vaya el médico?’”
Según el directivo, los dos recursos más importantes y escasos en un sanatorio son las camas y el tiempo de los profesionales médicos. En este sentido, la digitalización de las consultas, mediante un sistema de organización de turnos, permitiría filtrar casos y agilizar la atención desde la casa del paciente.
Para el director de Investigación y Desarrollo de Vitalics, la tecnología no deshumaniza la medicina; al contrario, recupera una cercanía perdida en los últimos años. La accesibilidad de las consultas virtuales también busca extenderse a las zonas alejadas de los centros urbanos. Para Torcida, la falta de infraestructura vial en algunas regiones del país encuentra una alternativa en la creciente conectividad de los habitantes.
“La salud pasará de la sala de espera a la sala de estar.”
El especialista prevé que el monitoreo remoto de pacientes (RPM, por sus siglas en inglés) se combinará con la teleconsulta durante el próximo año. La inteligencia artificial agéntica, que podría acompañar al profesional como un asistente del paciente, tomará más tiempo. El principal desafío a superar es el idioma, ya que aún faltan bases de datos en las dos lenguas oficiales del país, teniendo en cuenta que, según datos de la Encuesta Permanente de Hogares 2024 del Instituto Nacional de Estadística, el 38,7% de la población paraguaya de 5 años y más habla ambos idiomas en su hogar y el 30% se comunica mayormente en guaraní,
“Tenemos que hacer muchas librerías de guaraní y jopara. Mientras no ocurra esto, habrá obstáculos en el speech to text, o sea en el dictado. Entonces lo próximo va a ser RPM, que sería Remote Patient Monitoring y la teleconsulta”, ahonda Santiago.
Resulta importante destacar que, a diferencia de la inteligencia artificial generativa, la agéntica se refiere a aquella que no funciona simplemente como copiloto y se involucra activamente en la planificación de procesos, a través de su capacidad de memoria y adaptación.
El directivo reconoce que la curva de adopción tecnológica en Paraguay suele ser más lenta, por una resistencia inicial al cambio. Sin embargo, considera que ese ritmo se está acelerando de la mano de las nuevas generaciones. Para el director de Investigación y Desarrollo, es clave ir buscando las alternativas que mejor se ajusten a la realidad del país. "Hay que enamorarse del problema, no de la herramienta", cerró.