La carne paraguaya se abre paso en el mundo y potencia a toda la industria
Paul Fernández Editor de Contenidos
Paul Fernández Editor de Contenidos
La carne paraguaya es una de las estrellas económicas del país y no se trata de una simple frase sino más bien de una realidad que se evidencia en los números que no sólo lo exponen instituciones públicas, sino también gremios que se encargan de demostrar el gran desarrollo que está teniendo el sector.
El Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) señala que de enero a octubre de este año, logró exportar 307.042 toneladas de carne bovina, lo que refleja un crecimiento del 6,6% frente al mismo periodo del año anterior cuando se enviaron 287.943 toneladas.
La mayor diferencia porcentual se observa en el valor obtenido por la proteína roja local dado que este año, por los envíos realizados, ingresó al país US$ 1.415 millones, es decir, US$ 380 millones más frente al 2024. Este incremento representa un aumento del 26,8%.
Los datos muestran la dinámica positiva que está teniendo el producto nacional en el mercado internacional donde además de sumar nuevos destinos, logró un mejor precio en comparación con los años anteriores.
En este periodo, Paraguay logró exportar carne bovina a 52 países del mundo, sin embargo, entre los 5 principales destinos se destacan Chile con el 31% de los envíos, Taiwán con el 14%, Estados Unidos con 11%, Israel con el 10% y Brasil con el 6% de los envíos totales.

Sobre el punto, Daniel Burt, Gerente General de la Cámara Paraguaya de la Carne (CPC), señaló que este ha sido un muy buen año influenciado por la apertura de nuevos mercados, además del avance registrado en los procesos de apertura de otros mercados como Corea y México.
"Se han abierto el mercado de Filipinas, de Singapur y de Panamá, no solamente para la carne bovina, también hemos visto primeras exportaciones de pollo a Filipinas, de cerdo a Singapur, hitos realmente históricos", acotó.
En el caso específico de la carne, mencionó que el gran jugador de este año fue Estados Unidos que permitió diversificar las exportaciones más allá de los destinos tradicionales, además de Canadá, que se sumó a los mercados de exportación.

Burt explicó que esta mayor diversificación de destinos, no sólo permite al país exportar más carne, sino también abre la posibilidad de elegir mejores destinos para los productos, lo que repercute en una mayor valorización de la proteína roja.
"Realmente fue un éxito este año para el complejo cárnico en las facciones, en la expansión internacional", aseguró.
El mapa exportador de la carne paraguaya volvió a mostrar en 2025 un patrón ya conocido, pero reforzado: pocos mercados concentran gran parte del volumen y del valor, aunque la diversificación continúa avanzando. En octubre de este año, diez destinos representan la columna vertebral del negocio, con Chile manteniéndose como el socio número uno por un amplio margen.
Chile importó 91.833 toneladas, un volumen que generó US$ 556,9 millones, reafirmando su papel histórico como principal comprador y sostén del ingreso de divisas del sector. Le sigue Taiwán, con 41.320 toneladas y US$ 252,2 millones, consolidado como un mercado estratégico que combina estabilidad y previsibilidad.

El dato que marcó el año fue la presencia creciente de Estados Unidos, como lo mencionó Burt, que ya ocupa el tercer lugar con 34.193 toneladas y US$ 195,5 millones, reflejando el impacto positivo de la reapertura y el creciente apetito del mercado norteamericano por carne paraguaya.
Israel (26.782 t) y Brasil (16.533 t) completan el top 5, seguidos por Rusia, Canadá, Ghana, Albania y Angola que, aunque representan volúmenes menores, cumplen un rol clave en la diversificación regional y cambiaria.
Con estos números se refleja el posicionamiento que está teniendo la producción nacional que, según Burt, está ganando reputación, prestigio y valoración. Ante esto, aseguró que las perspectivas apuntan a los trabajos que se puedan hacer en el sudeste asiático, además de la posibilidad de abrir México en los primeros meses del año próximo, como también avanzar con Corea.
La industria cárnica paraguaya cerró el 2024 con un repunte en faena y volumen procesado, confirmando un cambio de ritmo en la actividad tras un 2023 marcado por mayor cautela. Los datos oficiales de SENACSA muestran que los frigoríficos operaron con más intensidad y recuperaron niveles que no se alcanzaban desde 2021.
Según las cifras divulgadas, entre enero y diciembre de 2024 se faenaron 2.213.203 cabezas, lo que representa un incremento del 9,5% frente al año anterior. El volumen procesado acompañó esa tendencia: las plantas movilizaron 541.349 toneladas, casi 46.000 toneladas más que en 2023.
El repunte contrasta con la retracción registrada en el 2023, cuando la faena había caído a 2,02 millones de cabezas. Aun así, el 2024 no supera los picos alcanzados en 2021, cuando el país había procesado más de 2,18 millones de animales, en un escenario impulsado por una demanda internacional excepcional.

La última mitad de la década muestra una industria cárnica altamente sensible a los ciclos productivos: mientras en 2020 la faena rondaba 1,89 millones de cabezas, la recuperación del hato y los precios internacionales llevaron a una fuerte expansión en los siguientes años. Hoy, con mercados externos más consolidados y un nivel de industrialización más alto, el sector vuelve a tomar impulso.
Burt mencionó que existen buenas perspectivas para el sector, debido a que la demanda internacional sigue creciendo, con mayor apertura de destinos para la carne. No obstante, mencionó que la industria está condicionada por el hato ganadero, que sigue cayendo.
"Mientras que existe una mayor capacidad industrial, no hay suficiente materia prima para poder faenar más. Este año probablemente se faena alrededor de 2.150.000 cabezas, un poquito más que los años anteriores, pero siempre el promedio es de 2 millones. Esa es nuestra capacidad para faenar por hato", indicó.
Sobre el punto, dijo que fueron años complicados, con sequía que afectó el nivel de producción, en tanto, destacó que las industrias seguirán invirtiendo en la plantas para aumentar la capacidad y modernizar todos los procesos.
Para el economista y exministro de Hacienda, Manuel Ferreira, lo que está determinando los altos precios de la carne, tanto en el mercado local como internacional, es el aumento significativo de la demanda. Esta alta demanda, sumada a las condiciones adversas que afectaron la producción, fortalecieron las subas de precios.

En Paraguay, dijo que se da una situación bastante similar a la del contexto internacional es decir, un valor presionado por la alta demanda y por la baja producción generada por la sequía en los últimos años.
Sobre el aumento de la demanda, mencionó que no sólo se trata de lo que se consume a nivel local, sino más bien hizo énfasis en lo que representa hoy la exportación frente a la producción nacional.
"Pasamos de exportar el 45% al 95% de lo que producimos a nivel industrial, más o menos el doble. Obviamente eso redujo mucho la oferta a nivel doméstico", acotó.