Christian Horner fue apartado de Red Bull tras dos décadas de dominio: ¿un adiós de hasta 60 millones de libras?
Fabrizio Meza Periodista
Fabrizio Meza Periodista
La salida de Christian Horner no solo marcó el fin de una era en la Fórmula 1, también representa un posible dolor de cabeza financiero para Red Bull. Y es que, según informó The Telegraph, el británico, que sigue empleado formalmente mientras se negocia su salida definitiva.
Horner tiene contrato vigente hasta fines de 2030. Ese vínculo, de ejecutarse en su totalidad, podría significar una indemnización cercana a los 60 millones de libras esterlinas.
Las cuentas más recientes de Red Bull Technology Ltd. revelan que la persona mejor remunerada de la organización, presuntamente Horner, percibió 8,92 millones de libras en 2023. Esto representó un incremento del 11% respecto al año anterior y lo consolidó como el jefe de equipo mejor pagado de la Fórmula 1. Tras la conquista del título de pilotos en 2024, ese número probablemente volvió a subir.
Además del salario base, existirían bonificaciones ligadas al rendimiento y otras condiciones contractuales que podrían empujar aún más el monto final. La cifra no es oficial, pero sí suficiente para dimensionar la magnitud del movimiento que se acaba de producir en Milton Keynes.

Horner, a través de Instagram, agradeció al personal de la fábrica, a los socios, a los fanáticos y también a los rivales, reconociendo que "las competencias más duras hicieron que cada victoria fuera aún más dulce".
Definió los 20 años como un privilegio y se mostró orgulloso del camino recorrido, destacando que deja el equipo con la mirada puesta en 2026, año clave para el nuevo reglamento técnico.
La carta cerró con una frase que define el tono de toda su gestión: "Ha sido un honor ser parte de esta increíble era del automovilismo".
Cuando Horner tomó las riendas de Red Bull en 2005, tenía apenas 31 años y ninguna experiencia en la F1. Dos décadas más tarde, dejó atrás una estructura que transformó por completo la historia del deporte.
Bajo su liderazgo, Red Bull no solo dominó la pista, sino también el tablero político, técnico y estratégico del "Gran Circo". Las estadísticas podrían resumirlo con títulos, victorias y récords, pero lo que realmente marcó su legado fue la constancia.

Red Bull tuvo un solo Team Principal en 20 años. En contraste, escuderías históricas como Ferrari atravesaron seis jefes de equipo en ese mismo periodo, obteniendo 65 victorias, 2 títulos de constructores y apenas 1 de pilotos. Frente a las 124 victorias de la escudería que fue liderada por Horner: 6 títulos de constructores y 8 de pilotos.
Su gestión abarcó pilotos de la talla de David Coulthard, Mark Webber, Daniel Ricciardo y Sergio Pérez, pero fueron dos nombres los que definieron esta dinastía: Sebastian Vettel, quien logró cuatro títulos consecutivos entre 2010 y 2013, y Max Verstappen, que repitió la hazaña entre 2021 y 2024.

Laurent Mekies fue anunciado como nuevo Team Principal y CEO de Red Bull Racing casi de inmediato. La elección no fue casual. Con experiencia en escuderías como Arrows, Minardi, Toro Rosso, Ferrari y Racing Bulls, además de su paso por la FIA, el francés llega con una visión integral del deporte.
"Red Bull siempre fue visto como el equipo más afilado del paddock. Un equipo que logró juntar a las personas más talentosas. Mi prioridad será asegurarme de que cada uno tenga lo que necesita para rendir al máximo", expresó ante el personal en su primer día, siendo consciente del desafío.
Por otro lado, Alan Permane, con trayectoria en Benetton, Renault y Alpine, asumió el rol de jefe de Racing Bulls, el equipo satélite de la estructura austríaca. El ajedrez interno se reordena a toda velocidad.

La reacción de Max Verstappen no tardó en llegar. A través de sus redes sociales, dijo: "Desde mi primera victoria en una carrera, hasta cuatro campeonatos del mundo, hemos compartido éxitos increíbles. Ganamos carreras memorables y rompimos innumerables récords. Gracias por todo, Christian."
La relación entre ambos fue clave para la era dorada de Red Bull. Max debutó en el equipo principal en 2016, ganó su primera carrera y desde entonces no dejó de hacerlo.
Con Horner fuera, crecen los rumores de una posible salida hacia Mercedes, equipo liderado por Toto Wolff. Aunque, lo confirmado es que correrá el domingo 27 de julio en el circuito de Spa-Francorchamps con Mekies al frente.

Primero se fue Adrian Newey. Después, Rob Marshall y Jonathan Wheatley. Y ahora, Christian Horner.
La estructura que construyó un imperio empieza a desarmarse pieza por pieza. Lo que parecía una transición ordenada, se convirtió en un rediseño total del ADN Red Bull, y parece que el cambio ya no es silencioso.
Y en un deporte como la F1, donde las batallas pueden ir desde las pistas hasta los boxes e incluso hasta las oficinas, lo que acaba de empezar podría ser una nueva saga... o el principio del fin.
