Paraguay acelera su entrada al mapa internacional de los esports
El ecosistema de los deportes electrónicos en Paraguay vive un momento de expansión acelerada. Jugadores, clubes, organizadores y la Federación de Deportes Electrónicos de Paraguay (FDEP) están impulsando un crecimiento estructurado que busca posicionar al país entre los referentes de la región.
Emiliano Penart, Representante Ejecutivo Nacional de la FDEP, detalló el proceso, los desafíos y la hoja de ruta que marcará la próxima etapa de desarrollo del sector.
Para Penart, la evolución del gaming competitivo en Paraguay se apoya en una dinámica de colaboración entre todos los actores del ecosistema. "El ecosistema de deportes electrónicos en Paraguay está experimentando un crecimiento escalable y sostenido, impulsado por la sinergia entre jugadores, organizadores de torneos, organizaciones de esports y la Federación", dijo.
La FDEP, pese a su reciente creación, ya marcó hitos como las clasificatorias nacionales para la Copa Panamericana de Esports 2025. Esto permitió que nuevos jugadores accedan, por primera vez, a una competencia internacional.
La profesionalización de clubes, la mejora en las condiciones laborales y el incremento en la calidad de los torneos nacionales son factores que, según Penart, están elevando el nivel general.
La estrategia de la Federación se centra en aumentar la constancia competitiva, robustecer el entrenamiento de los jugadores y asegurar presencia internacional. Para 2026, el objetivo es sumar nuevas afiliaciones a eventos globales como la Esports Nation Cup, Phygital Games, el IESF World Esports Championship y los Juegos Suramericanos.

Penart explicó que la FDEP busca construir un calendario de cinco participaciones internacionales anuales, cada una con clasificatorios propios que permitan seleccionar a los mejores jugadores y equipos. Este escenario, afirma, beneficiará a todo el ecosistema: más experiencia para los competidores y más oportunidades para las organizaciones locales.
Aunque el crecimiento es sostenido, la industria enfrenta obstáculos importantes. Paraguay aún carece de arenas con capacidad para eventos internacionales y muchos jugadores reportan problemas de conectividad que afectan el rendimiento competitivo.
A nivel normativo, el país transita una etapa similar a la que atravesó Argentina en sus inicios: un desarrollo impulsado por la comunidad, con poca regulación específica.
"Necesitamos trabajar cerca del ecosistema y entender las necesidades de cada integrante. Si como Federación no hacemos nuestro trabajo correctamente, el desarrollo será más lento", advirtióPenart.
La FDEP proyecta que, conforme avance la profesionalización, se trabajará en marcos regulatorios que acompañen el crecimiento, siempre tomando como referencia las experiencias exitosas de mercados vecinos.
El impacto económico de los esports en Paraguay ya es tangible. Las organizaciones nacionales atraen marcas de diversos rubros: Meta Gaming trabaja con Burger King, Tigo o Fifine; mientras que TOYO, donde Penart también se desempeña como CMO, mantiene alianzas con Sony, Toyota, Gazoo Racing y Yokohama.
La industria genera empleos en áreas que van desde el marketing hasta el desarrollo de software, pasando por psicología deportiva, arbitraje, producción, diseño y transmisión. El crecimiento también trae consigo un impacto social: más jóvenes se interesan en competir profesionalmente, y jugadores de más de 30 años encuentran nuevas oportunidades para representar al país.
El objetivo de la FDEP es consolidar circuitos nacionales mensuales, lograr al menos seis representaciones internacionales al año y convertir a Paraguay en uno de los tres mercados más relevantes de la región en los próximos cinco años.
Penart sostiene que el avance presencial también será clave, con eventos masivos que reúnan a marcas, clubes, jugadores e influencers.
"Proyectamos que, en los próximos cinco años, habrá al menos dos eventos anuales de gran magnitud que reúnan a toda la industria", afirmó.
Aunque el país aún se encuentra distante de mercados gigantes como China, donde un torneo agotó 91.000 entradas en segundos, el crecimiento local ya muestra señales de madurez. Con una Federación activa, un ecosistema que se profesionaliza y un calendario internacional más robusto, Paraguay se prepara para disputar un lugar en el podio regional.