El "Oráculo de Omaha" sostiene que la euforia por los debuts bursátiles puede esconder precios inflados, incentivos cruzados y menos oportunidades reales para quienes entran tarde al mercado.
Acostumbrado a marcar el rumbo desde la primera línea, el histórico inversor opta por el silencio y anticipa una herencia activa para sus descendientes, que asumirán el control de los recursos y responsabilidades con respaldo explícito.
El nuevo piso para entrar al ranking trepó a US$ 3.800 millones y Elon Musk lidera con una ventaja inédita. Más del 70% de los integrantes hizo su riqueza desde cero y apenas el 2,75% donó al menos el 20% de su patrimonio.
Mientras se prepara para dejar el cargo, Warren Buffett y su equipo continúan ajustando la cartera de Berkshire Hathaway: vendieron bancos, recortaron tecnología, incorporaron una participación secreta y reforzaron sectores clave como energía y consumo básico.
La era de Warren Buffett está por concluir, y con ella, la llegada de Greg Abel como nuevo CEO marca un capítulo crucial en la historia de Berkshire Hathaway. "Greg tendrá más éxito que yo, y si dijera lo contrario, me crecería la nariz" aseguró Buffet.
A los 94 años deja la dirección de su compañía y propone a Greg Abel como su sucesor. El legendario inversor se va en medio de una economía global convulsionada, defendiendo el libre comercio. Su último mensaje a los accionistas y lo que espera del futuro.
Además de duplicar el rendimiento del S&P 500 durante la última década, esta empresa atrajo la atención de uno de los inversores más importantes del mundo.
Elon Musk se mantiene en el nº 1. Pero los altibajos de las acciones tecnológicas influenciaron los puestos entre los 10 más ricos del mundo: Larry Ellison bajó un peldaño mientras Bill Gates superó a los cofundadores de Google.
Los tres hijos del "Oráculo de Omaha" se encuentran entre los mayores donantes del país y podrían dar 130.000 millones de dólares de la fortuna de su padre. Los detalles de su trabajo filantrópico.
La mayor beneficiaria, como es habitual, es la Fundación Gates, que recibirá acciones de Berkshire Hathaway por un valor de más de 4.000 millones de dólares.