La movida busca tentar a gigantes del streaming con una licitación inédita para recaudar 5.000 millones de euros anuales y darle aire fresco al negocio de las transmisiones del fútbol europeo.
Impulsado por nuevas audiencias, datos de Nielsen y el respaldo de marcas globales, el fenómeno crece a ritmo sostenido y apunta a igualar en impacto a gigantes como el tenis y la Fórmula 1.