El mercado apuesta a que Starlink sea para SpaceX lo que el buscador fue para Alphabet, una infraestructura global capaz de multiplicar ingresos y sostener una valuación de gigante tecnológico.
Google planea destinar hasta US$ 185.000 millones este año a centros de datos y chips, con el foco puesto a diez años. Con la caja de Alphabet como respaldo, la apuesta busca sostener la demanda récord de placas y apurar un despliegue global más estandarizado.
Mientras la demanda energética de la inteligencia artificial amenaza con desbordar la red eléctrica mundial, un puñado de empresarios tech proyecta una alternativa radical: montar servidores en órbita y alimentarlos con energía solar directa del espacio. Aunque los desafíos técnicos y económicos son enormes, ya hay satélites en camino y miles de millones apostados a que esta ciencia ficción se vuelva rutina antes de 2035.
Una apuesta ambiciosa por la presencia virtual realista: Google y HP unen fuerzas para lanzar un sistema que recrea encuentros en 3D con una precisión sin precedentes. El objetivo es transformar la interacción remota en empresas globales y reducir drásticamente los traslados ejecutivos.