Detrás de una de las fortunas más grandes del Reino Unido, hay una estrategia concreta que casi ningún fundador conoce. Richard Harpin la documentó paso a paso, con el objetivo de acortar décadas de prueba y error.
Nicolás Pimentel acaba de publicar un libro que desafía las reglas tradicionales del marketing y propone nuevas formas de conectar con audiencias en un mundo hiperconectado.
Más allá del capital y las conexiones, lo que define a los grandes emprendedores es la capacidad de aprender por cuenta propia, detectar oportunidades antes que el resto y construir ventajas en mercados que todavía están en formación.
¿Y si los perros pudieran vivir más y mejor? Esa es la apuesta de Celine Halioua, fundadora de Loyal, una startup que ya consiguió US$ 135 millones de inversores de peso para desarrollar pastillas que prolonguen la vida de los perros. Ahora, su objetivo es obtener la primera aprobación condicional de la FDA en 2026.
Arrancaron vendiendo palos usados entre compañeros del ejército y ahora manejan una red nacional que recicla equipos y facilita el ingreso al golf con precios más bajos, sets armados y hasta créditos para mejorar el juego.
Los últimos ajustes en la lógica interna de la red social profesional más usada pueden multiplicar tus resultados si sabés cómo jugarle a favor. Publicar con estrategia, entender los horarios clave y elegir el formato adecuado ya no es opcional.
Con máquinas diseñadas para excavar sin asistencia humana y separar gases a temperaturas extremas, la empresa de Seattle apuesta a convertir el regolito lunar en una fuente millonaria de recursos para industrias terrestres.
Una encuesta global revela qué decisiones priorizan los ejecutivos de compañías que aumentaron sus ingresos al menos un 10%: desde cuidar a sus equipos hasta acelerar el uso de inteligencia artificial y reforzar sus compromisos con la sostenibilidad.
Mostrar el detrás de escena, crear listas exclusivas o hablar en primera persona antes del debut son algunas de las tácticas que ganan terreno entre emprendedores y marcas que buscan llegar al mercado con público propio, expectativa generada y sin gastar una fortuna.
Cuando emprender se convierte en un juego de resistencia mental, no alcanza con voluntad: hace falta entrenamiento. Esta selección no está pensada para inspirarte desde una biblioteca de Harvard, sino desde la trinchera. Libros probados por gente que se ensució las manos y salió más afilada.
Una propuesta que mezcla intuición, energía y foco para emprendedores que quieren dejar de correr detrás de todo y empezar a construir un negocio más simple y disfrutable.
Impulsada por una lesión y motivada por el vínculo con sus alumnas, Lyndsey Meade abrió BODY Hot Pilates en Florida junto a su familia y amigos. Sin empleados fijos y con un modelo escalable, ya superaron el millón de dólares en ingresos.
Desde Atlanta hasta los fondos de inversión en Washington D. C., Nasir Qadree transformó una anécdota en una cafetería en una plataforma para financiar startups lideradas por talentos ignorados por el mainstream.
Con inversores de peso y un video viral que la puso en el radar, la startup detrás del agente de inteligencia artificial Devin avanza con una nueva ronda que más que duplicaría su valuación en apenas cuatro meses.
La compañía australiana, fundada por Melanie Perkins y Cliff Obrecht, habilitó una ronda secundaria que le permite a su equipo vender parte de sus acciones mientras nuevos inversores como JP Morgan apuestan fuerte por su crecimiento global.
El equipo de Sorting Robotics, liderado por Nohtal Partansky, ya trabaja con algunas de las marcas más pesadas de la industria del cannabis, como Stiiizy y Tilray. Ahora, el objetivo es claro: estar listos para cuando las grandes tabacaleras decidan meterse de lleno en el negocio.
Una comunidad creada por emprendedores propone cambiar los cócteles incómodos y las tarjetas de presentación por zapatillas, transpiración y vínculos más genuinos. A través del ejercicio grupal, buscan que las relaciones laborales se den sin forzar nada, mientras se gana en salud y se pierde el miedo a acercarse al otro.
Con solo 26 años, Din Bisevac transformó una compañía que tambaleaba en Alemania en una plataforma tecnológica rentable con respaldo de Google Ventures. Su recorrido incluye moda, diseño y una meta ambiciosa: democratizar el acceso al ladrillo.
Con mayoría de proyectos ligados a la inteligencia artificial, la lista incluye empreas con clientes en defensa, salud, finanzas y entretenimiento. Varias ya firmaron contratos millonarios y cuentan con un historial de crecimiento que despierta expectativas entre los inversores.