La compañía británica presentó su programa Coachbuild, con unidades irrepetibles, acceso restringido a clientes seleccionados y un paquete de experiencias privadas vinculadas al desarrollo de cada pieza.
Con guiños visuales a los clásicos de 8 bits y una personalización que apunta directo a la nostalgia, la marca británica apunta a quienes crecieron entre fichines y ahora buscan darse un gusto sin mirar el precio.
Un matrimonio estadounidense encargó una versión exclusiva del coupé eléctrico para honrar a su perra Bailey. La personalización incluye pintura inspirada en su pelaje, huellas en el interior y un retrato artesanal hecho con más de 180 piezas de madera.