Detrás de su conclusión se encuentra la nueva era de alta inflación, el mayor gasto público en salud y mayores déficits, y todo debido a que el mundo está envejeciendo muy rápidamente.
El análisis llegó luego de que el índice de precios al consumidor creciera un 3,5% interanual en marzo, frente a las previsiones anteriores del 3,4% y contra el 3,2% de febrero.