Cristiano Ronaldo encabeza un grupo de diez futbolistas que, en conjunto, ganan US$ 945 millones esta temporada. Pero mientras su carrera legendaria entra en la recta final, dos jóvenes figuras empiezan a brillar con fuerza.
Para atraer y retener a figuras como Karim Benzema o Moussa Diaby, la Saudi Pro League despliega una logística digna de jeques: gestionar visados complejos, adaptar rutinas a un clima extremo, traer peluqueros personales y organizar escapadas de lujo para sus familias. El detrás de escena revela un despliegue total para hacer del reino un destino irresistible para las superestrellas del fútbol.