El retroceso en las ventas y el recorte de incentivos empujan a la automotriz a recalcular su negocio. La estrategia de Ford para no perder terreno en el segmento eléctricos.
La agresiva estrategia de precios de los vehículos eléctricos chinos, liderada por gigantes como BYD, no solo tiene efectos en el mercado global automotriz sino que también enciende las alarmas en el propio gobierno chino preocupado por una competencia feroz de consecuencias inesperadas.
Ford informó que la ganancia neta ajustada mejoró año a año un 24% hasta los US$ 1.958 millones. De esta manera, su beneficio por acción de US$ 0,49 superó el pronóstico medio del mercado de US$ 0,47.
Ante la caída de demanda de autos eléctricos, el fabricante cambió su estrategia y expectativas hacia una apuesta más segura, centrándose en las pick ups.