El cambio entusiasma a las marcas, pero inquieta a los hinchas más tradicionales, que ven en la transformación una amenaza para la identidad histórica del fútbol.
Con el equipo de 30 creadores de contenido de la FIFA en la red social china, además de un acuerdo exclusivo con YouTube, se avecina un Mundial en el que usuarios, plataformas y emisoras competirán por la atención de los hinchas durante la competencia.