La escalada bélica en Medio Oriente empuja el precio del crudo y mejora las perspectivas para las principales petroleras estadounidenses, mientras los mercados miran la duración del conflicto y su impacto global.
Mientras el petróleo busca un piso y la demanda eléctrica rompe récords históricos, estas dos compañías afinan sus estrategias para capitalizar el nuevo mapa energético sin resignar la solidez operativa ni el flujo de caja.
Los datos de balance, la solidez operativa y la demanda sostenida ponen en el centro de la escena a compañías que supieron capitalizar escenarios volátiles sin perder tracción ni liquidez.
Más allá de los discursos triunfalistas y de las críticas reduccionistas, el oro negro de Venezuela lejos está de ser la gran oportunidad que describen desde la superficialidad de la política. Reactivar la maquinaria de producción de petróleo de Venezuela, requiere de la unión de voluntades financieras y políticas que por el momento no se pudo ver en la gestión de Donald Trump.
Esperamos que las acciones de la empresa experimenten probablemente poco o ningún movimiento, ya que sus ingresos y beneficios se ajustan a las expectativas en sus resultados del primer trimestre.