Detrás de la marcha atrás apareció una pregunta incómoda para toda la industria: ¿qué pasa cuando una herramienta promete resolver problemas y al mismo tiempo puede agravarlos?
La iniciativa busca montar en Austin una planta capaz de reunir todas las etapas de fabricación de semiconductores y abastecer la demanda tecnológica de Tesla, SpaceX y xAI.
Un estudio de Bain & Company proyecta un rápido crecimiento de esta tecnología, impulsado por una mayor inversión y avances en inteligencia física. La madurez del sector depende de la demostración de un retorno de inversión claro y de una mayor tolerancia al riesgo por parte de los usuarios
La empresa dejó Stargate UK en pausa ante reglas poco previsibles y costos eléctricos demasiado altos, un revés para los planes de Londres de atraer inversiones y ganar capacidad propia para desarrollar inteligencia artificial.
El magnate activó gestiones ante capitales soberanos y Wall Street en torno a Prometheus, vehículo destinado a chips, defensa y aeroespacial, cuyo plan apunta a comprar compañías fabriles e incorporar automatización avanzada.
Con el lanzamiento de su nuevo modelo de lenguaje, la compañía busca acelerar su carrera frente a OpenAI, Google y Anthropic. El anuncio, además, marcó el debut de una nueva etapa en la estrategia de IA de Meta bajo el liderazgo de Alexandr Wang y empujó al alza sus acciones en Wall Street.
El sistema automatiza retoques de video: elimina objetos, rellena fondos y acelera tareas de efectos visuales. ¿Su objetivo? Recortar tiempos y costos en rodajes, series, películas y avisos.
Firmas globales amplían búsquedas para sostener la expansión de servidores y refrigeración, con vacantes fuera del circuito tradicional IT. Ganan lugar perfiles de oficio, mantenimiento y gestión en terreno.
La empresa reforzó las protecciones de salud mental en Gemini con alertas ante posibles casos de autolesión, derivaciones a líneas de ayuda y inversiones en asistencia en crisis, en medio de una ola de demandas y de una mayor presión regulatoria sobre la industria de la inteligencia artificial en Estados Unidos.
Los puestos más bajos que antes formaban cuadros jóvenes ya pueden resolverse con agentes autónomos. Empresas, universidades y fondos enfrentan una urgencia: rediseñar cómo se detecta, prueba y desarrolla el potencial.
Mientras Elon Musk intenta desbancar a la enciclopedia con una alternativa generada por IA, Wikipedia contraataca con herramientas de machine learning para limpiar el AI slop. ¿Es posible sostener un proyecto basado en voluntarios cuando los incentivos digitales migran hacia la monetización en las redes sociales?
Un informe técnico redujo casi 20 veces la cantidad necesaria de cúbits físicos para quebrar la criptografía usada por las principales criptomonedas y aceleró las alarmas sobre una migración postcuántica.
La cancelación abrupta del acuerdo de US$ 1.000 millones entre Sora y Disney por parte del gigante de la IA es solo un ejemplo. Al anunciar una de las mayores rondas de financiación de la historia, OpenAI ha pregonado cientos de miles de millones en otros acuerdos y productos que aún no se han materializado.
El experimento pasó, en pocos meses, del entusiasmo global al cierre abrupto: dejó al descubierto costos altos, dudas por derechos, tropiezos comerciales y una pulseada feroz por adueñarse del negocio audiovisual algorítmico.
La firma italiana profundiza su apuesta por experiencias inmersivas con IA, videojuegos, universos propios: busca captar audiencias jóvenes, extender el vínculo con clientes, abrir otra vía comercial.
El cofundador trepó gracias al rally de Alphabet, mantiene control accionario junto a Sergey Brin y sigue cerca de definiciones clave ligadas a la inteligencia artificial.
Un jurado de California dictaminó el miércoles, en una decisión histórica, que Meta y Google, la empresa matriz de YouTube, fueron declaradas responsables de dañar la salud mental de una mujer debido a funciones de diseño adictivas.
El avance de la inteligencia artificial dentro de las compañías crece sin control claro: invierten fuerte, pero sin métricas que vinculen uso con resultados, lo que deriva en gasto ineficiente, decisiones a ciegas y mayores riesgos operativos y de seguridad.
Michael Barton, ejecutivo de Coatue, describió cómo bancos y firmas de inversión usan sistemas automáticos para análisis, trading y marketing, mientras crece la presión sobre empleos calificados y cambia la lógica del negocio.