La carrera global por llevar máquinas con forma humana al mundo real empieza a salir de los laboratorios. La apuesta promete transformar el trabajo físico, aunque todavía debe demostrar seguridad, escala y utilidad concreta.
Yao Maoqing, presidente de la unidad comercial de productos integrados de Agibot, explica por qué la adopción masiva empezará lejos de los hogares y cerca de los entornos industriales.
Agibot empezó a ofrecer sus humanoides en modalidad de alquiler, con entrega, instalación y mantenimiento incluidos. Pero el costo los deja más cerca de activaciones y exhibiciones que de reemplazar personal en tareas cotidianas.
La china Agibot irrumpió en el CES con tres humanoides y un cuadrúpedo listos para tareas reales. Ya desplegó miles de unidades en fábricas, recepciones, eventos y operativos de vigilancia.