El Gobierno de EE.UU., liderado por Donald Trump, había anunciado la aplicación de un arancel del 50% sobre varios productos brasileños comercializados en el mercado estadounidense. La medida, que había iniciado con una base del 10% en abril, empezó a regir desde el pasado 1 de agosto.
Graficando el impacto de la disposición, la carne brasileña, uno de los productos afectados por la medida, presentará el aumento del 76% en su arancel, encareciendo significativamente las importaciones. Esto sin mencionar también el impacto sobre el café, el azúcar y varios productos del sector industrial.
No obstante, Paraguay (con una tasa arancelaria del 10%) podría constituir la vía de escape que necesita Brasil ante estas disposiciones, ofreciendo una relocalización de sus productos, para exportarlos a EE.UU. sin el arancel impuesto. Aparte del régimen de maquila, otras ventajas que podría ofrecer Paraguay es la mano de obra a menor costo, una energía barata y su proximidad logística.
"Las exportaciones de Brasil a EE.UU., se van a ver prácticamente imposibilitadas porque será prohibitivo exportar desde Brasil. Ante eso se abre una oportunidad para Paraguay porque algunas empresas brasileñas podrían instalarse en el país, teniendo en cuenta la ventaja arancelaria que presenta", explicó el economista Amilcar Ferreira

Paraguay como plataforma
Ferreira puntualizó que Paraguay representaría, en cierta medida, una herramienta a la cual podría recurrir Brasil, produciendo en el país para no dejar de proveer al mercado norteamericano. Más allá de la instalación de las empresas en la nación, los industriales brasileños también podrían encontrar una alternativa ideal a través del régimen de maquila.
El mencionado proceso permite que empresas extranjeras instalen fábricas en Paraguay para producir bienes usando mano de obra y recursos locales. Estos productos se exportan luego al país de origen o a otros mercados, como sería en este caso el norteamericano.
El economista puntualizó ante esto que la posición de ventaja proyectada por Paraguay también significaría una puerta de entrada a inversiones extranjeras. Esto teniendo en cuenta no solo la llegada de más industriales brasileños, sino también el desembarco de diferentes maquinarias, así como un despliegue de tecnología.

Aspectos a tener en cuenta
El economista Aníbal Insfrán manifestó que si bien Paraguay puede sacar cierta ventaja de la guerra comercial entre EE.UU. y Brasil, el proceso no resulta tan sencillo como parece. Esto principalmente al tener en cuenta las políticas cambiantes del Gobierno de Trump; es decir, primeramente se debe aguardar cierta estabilización sobre las disposiciones realizadas, antes de avanzar con alguna alternativa.
A esto se sumaría otra cuestión, las propias dificultades que significa el proceso de reubicación de una empresa. Más allá de eso, no sería una situación ya no practicada en Paraguay, teniendo en cuenta que debido a los impuestos brasileños, comparados con los paraguayos, varios industriales del vecino país se instalaron en territorio nacional.
"Nosotros tenemos las condiciones para aprovechar esta oportunidad. Contamos con la ley de maquila que considero que potencia la posibilidad de encontrar un beneficio dentro de la coyuntura; sin embargo, me genera dudas la permanencia de la reglamentación", señaló.