Link Center: US$ 105 millones para transformar el eje corporativo de Asunción
El lanzamiento del fondo de inversión inmobiliario Link Center no solo introduce el mayor vehículo de este tipo creado hasta ahora en el país, sino que también propone una nueva forma de canalizar ahorro privado hacia proyectos urbanos de alto impacto.
Con un patrimonio total proyectado de US$ 105 millones, el fondo marca un antes y un después en el ecosistema financiero y en la ambición del desarrollo urbano de Asunción.
Para César Paredes, presidente de CADIEM Administradora de Fondos, el punto de partida es entender qué distingue a este instrumento. Explica que los fondos de inversión forman parte de los llamados fondos patrimoniales, pero con una lógica diferente a la de los fondos mutuos tradicionales.
Mientras estos últimos invierten en activos financieros líquidos y permiten entrar y salir con facilidad, los fondos de inversión están pensados para proyectos de la economía real. “Uno pone su dinero y no es que puede salir tan fácilmente; si quiere salir, tiene que vender su participación”, señala, subrayando que las cuotas cotizan en bolsa y pueden negociarse en el mercado secundario.
Link Center resulta especialmente adecuado para el sector inmobiliario. Paredes lo resume con una comparación simple: al invertir directamente en un inmueble, el capital queda concentrado en un solo activo y su gestión recae íntegramente en el propietario. “Siempre digo que si ponés US$ 250.000 en un departamento, no podés vender el baño; tenés que vender todo el departamento y administrarlo vos mismo”, afirma.
En cambio, el fondo permite vender parcialmente las cuotas, delegar la gestión en un equipo profesional y acceder a un esquema regulado por la Superintendencia de Valores, con rendimientos exonerados de impuestos. Detrás de todo, aclara, hay un activo tangible: “Existe el inmueble, va a generar renta y esa renta se distribuye entre todos los inversores”.

El origen de Link Center está estrechamente ligado a una lectura del mercado corporativo de Asunción. Gonzalo Codas, Director Comercial de Codas Vuyk, cuenta que el proyecto nace tras años de observar cómo se fue consolidando el eje corporativo de la ciudad, donde hoy se concentra cerca del 90% de las oficinas.
En ese recorrido detectaron una carencia clara. “Veíamos que en Asunción hay un mercado desatendido para oficinas, y más todavía para oficinas Triple A, que estén a la altura de las grandes multinacionales y embajadas”, explica.
La idea fue entonces concebir un desarrollo que reuniera varios requisitos a la vez: estándar internacional, ubicación estratégica, estructura legal eficiente y socios con experiencia. Esa búsqueda llevó a identificar un terreno singular: la histórica Quinta Dumot, una hectárea con salida a tres calles en pleno eje de Aviadores del Chaco.
Codas recuerda que el momento decisivo llegó cuando los propietarios del terreno entendieron la propuesta. “Confiaron en la vocación que le dábamos a la tierra y nos dijeron: este es el proyecto”, relata.
Con la localización definida, el proyecto comenzó a tomar forma. Se sumó el estudio Gómez Platero para el diseño arquitectónico y, a través de Patricio Fiorito, el desarrollo llegó a CADIEM. Desde el inicio, el tamaño fue uno de los grandes desafíos. Link Center tendrá un patrimonio total de US$ 105 millones, de los cuales US$ 75 millones serán capital y US$ 30 millones financiamiento en la etapa final. “Va a ser el fondo de inversión más grande del mercado paraguayo, superando a todos los existentes”, afirma Paredes, destacando que incluso en términos regulatorios implicó un salto inédito.
El proceso de estructuración exigió un trabajo cercano con la Superintendencia de Valores. Paredes reconoce que hubo ajustes, correcciones y múltiples idas y vueltas, pero resalta el espíritu con el que se encaró el proceso. “Lo más relevante fue sentir la buena intención de todas las partes; estábamos desarrollando algo que nunca había existido”, dice.
La validación final llegó del lado de los inversores, con cartas de intención que permitieron asegurar cerca del 70% del capital antes del lanzamiento formal.

Desde el punto de vista del inversor, Link Center está diseñado como una apuesta de largo plazo. Los aportes se realizan de forma escalonada durante cuatro años: un 40% inicial y luego 20% anual durante los tres años siguientes, hasta completar una inversión mínima total de US$ 250.000.
Según las proyecciones, la renta comenzará a distribuirse plenamente a partir de 2031, con retornos estimados de entre 8% y 10% en la primera etapa. Una vez cancelada la deuda, alrededor de los años 10 u 11, la rentabilidad podría ubicarse en el rango del 15% al 16%.
La estrategia contempla además una salida clara. “El objetivo final es vender el complejo corporativo completamente rentado”, explica Paredes. Bajo ese escenario, y con Paraguay alcanzando el grado de inversión, el activo podría venderse por dos o incluso dos veces y media su valor, generando una ganancia adicional significativa para los inversores. El interés, de hecho, ya se hizo sentir. “Hay conversaciones de gente que quiere comprar ahora, incluso antes de construir”, reconoce.
Más allá de los números, el proyecto aspira a transformar el paisaje urbano. Link Center será un desarrollo de usos mixtos, con una torre corporativa como eje, acompañada por una torre residencial, un frente comercial de servicios y un hotel hacia la parte posterior del terreno.
Codas sostiene que la ambición es crear un espacio funcional y armónico. “Queremos generar ese microclima donde todo sucede”, dice, integrando tránsito vehicular, peatones, residentes y trabajadores en un mismo entorno.

Los desafíos técnicos no son menores. El complejo abarcará cerca de 100.000 m², con una fachada de vidrio de alta complejidad, estudios de túnel de viento realizados en el exterior y el objetivo de alcanzar la certificación LEED más alta. A eso se suma la logística de construir sobre una de las avenidas más transitadas de la ciudad. “Va a generar molestias, pero es parte del progreso”, admite Codas.
En perspectiva, Paredes cree que Link Center puede tener un efecto demostración para el mercado de capitales. “El mercado va a empezar a mirar desarrollos más grandes, pensando en el inversor extranjero, que requiere volumen”, afirma.
En paralelo, destaca cómo evolucionó el perfil del inversor local, acompañado por el crecimiento del producto interno bruto per cápita y la consolidación de instrumentos como los fondos mutuos y de inversión. “Dinero hay; el desafío es generar proyectos y confianza”, resume.
Para Codas, el significado último del proyecto se sintetiza en una sola palabra. “Link Center es valor”, afirma. Valor por la audacia de quienes se animaron a impulsarlo y valor por el impacto económico y urbano que promete generar.