La Bolsa de Valores apunta a posicionar a Paraguay en el mapa financiero regional
La Bolsa de Valores de Asunción (BVA) se encamina a un punto de inflexión en su historia. A partir del 12 de enero de 2026, la institución operará con un nuevo software adquirido de Nasdaq, interconectado con el sistema de Cavapy, un paso que redefine su rol y la posiciona en línea con los principales mercados internacionales.
El cambio implica que la Bolsa se concentre exclusivamente en su función de plataforma de negociación, mientras que la custodia, compensación, liquidación y registro quedarán en manos de la depositaria.
Este avance tecnológico representa uno de los hitos más relevantes para el mercado bursátil paraguayo. Según explicó su Presidente, Pablo Cheng Lu, la adopción de una plataforma utilizada por otras bolsas de la región permitirá no solo mejorar las prestaciones actuales, sino también avanzar hacia una mayor integración con mercados como los de Perú, Colombia y Chile.
“Lo que nosotros vamos a tener es un software de primera línea de clase mundial, una plataforma internacional que usan también otras bolsas y que nos va a permitir muchas más prestaciones”, señaló.
La modernización tecnológica se complementa con un marco normativo que viene evolucionando desde hace varios años. La reciente modificación de la Ley de Mercado de Valores incorporó nuevas herramientas para fortalecer el mercado local y facilitar su regionalización.
Entre los cambios más relevantes se encuentra la posibilidad de que las emisiones no se limiten únicamente a empresas domiciliadas en Paraguay, así como la aceptación de legislación y jurisdicción extranjera, aspectos clave para atraer emisores e inversores del exterior.
En paralelo, la BVA avanza en una reestructuración institucional alineada con estándares internacionales, donde la Bolsa actúa únicamente como mercado de negociación.
A futuro, el desafío pasa por lograr que las empresas emisoras adopten plenamente las normas contables internacionales y que Cavapy se conecte con custodias globales, abriendo la puerta a fondos de inversión extranjeros interesados en títulos paraguayos.

Dentro del contexto regional, Paraguay ofrece condiciones que lo vuelven atractivo para el desarrollo del mercado de capitales. La exoneración impositiva para los inversores que adquieren títulos valores en la Bolsa local se traduce en mayores retornos frente a otros mercados de la región.
A esto se suman costos de estructuración más bajos y tickets de emisión menores, factores que facilitan el acceso tanto para empresas locales como para compañías extranjeras que buscan financiamiento en renta fija y renta variable.
Para Cheng Lu, el tamaño del país también juega a favor: permite que las decisiones estratégicas se implementen con mayor rapidez, manteniendo criterios de seguridad y previsibilidad. Esta combinación de incentivos fiscales, costos competitivos y agilidad institucional refuerza la visión de posicionar a Paraguay como un hub financiero regional.

El cierre de 2025 confirma el dinamismo del mercado bursátil. La BVA alcanzó un nuevo récord de negociación, con un volumen que supera los 60 billones de guaraníes, equivalente a unos US$ 8.700 millones, por encima del máximo registrado el año anterior. En el mercado primario, las emisiones también marcaron un hito, con US$ 1.180 millones colocados, lo que representa un crecimiento del 40% interanual.
El aumento en la cantidad de empresas emisoras y de inversores refuerza las expectativas para 2026. Con una proyección de crecimiento del PIB y un mercado cada vez más integrado a estándares internacionales, desde la Bolsa miran el próximo año con optimismo.
“Todos estamos mirando con optimismo 2026 y que sea mejor inclusive que este 2025 que cierra”, afirmó.
Más allá de las cifras, la BVA se consolida como un indicador clave del desempeño económico del país. La innovación, sostuvo Cheng Lu, ha sido una constante en su desarrollo, desde la desmaterialización de los títulos valores hasta la adopción de tecnología de última generación. En ese camino, la Bolsa busca seguir mostrando el rumbo, convencida de que su crecimiento sostenido será un reflejo directo del avance de la economía paraguaya en los próximos años.