El reciente anuncio del cierre de negociaciones entre el Mercado Común del Sur (Mercosur) y la Unión Europea se trata de un acuerdo que, en teoría, abrirá el mercado europeo, con alrededor de 700 millones de habitantes, a productos del bloque de América del Sur con nuevas ventajas y beneficios.
Al respecto, desde la Unión Industrial Paraguaya (UIP), puntualizaron que este tratado no debe interpretarse como una amenaza, sino como un catalizador necesario para la modernización productiva del país. Para el Presidente del gremio, Enrique Duarte, el acceso a uno de los bloques comerciales más exigentes del planeta es una "ventana de oportunidades" que obliga a Paraguay a elevar sus estándares de calidad y sostenibilidad.
De este modo, remarcó que el acuerdo trasciende la mera firma de documentos diplomáticos, catalogándolo como una herramienta estratégica que redefine el horizonte de las exportaciones nacionales. Enfatizó así su apoyo al mencionado acuerdo, considerándolo una herramienta estratégica para la inserción internacional del país y el fortalecimiento del sector productivo nacional.
"Nosotros consideramos que el acuerdo con la Unión Europea es una ventana de oportunidades para el sector industrial. Aunque este acuerdo no es el fin sino el medio a la hora de generar condiciones para que una industria realmente pueda estar preparada para atender a estos mercados de valor, lo cual busca cualquier industria a nivel global", expresó.
Alcances del acuerdo
La visión de la UIP subraya la urgencia de transitar de un modelo primario a uno secundario con mayor densidad tecnológica. Así, Duarte sostuvo que el país ya no puede sostenerse exclusivamente en la exportación de bienes básicos sin procesar, pues el verdadero desarrollo socioeconómico reside en la capacidad de transformar esos recursos dentro del territorio nacional.

“Tenemos que ir abandonando el tipo de economía extractiva que significa estar exportando materias primas, para pasar a una economía de transformación, de generación de valor, porque solo así lograremos que todo lo producido en el país genere desarrollo y la necesaria creación de empleo”, refirió.
Con respecto a las implicancias del acuerdo Mercosur-UE, abarca una serie de consideraciones comerciales y de alianzas estratégicas. En el apartado de comercio de bienes, por ejemplo, incluye cronogramas de eliminación de aranceles, así como también derechos de exportación del Mercosur.
Estos factores potencian las oportunidades comerciales del bloque de América del Sur, donde Paraguay encuentra conveniencias puntuales, bajo la visión de Duarte. Afirmó así que el país contará con la posibilidad de potenciar su presencia en mercados de alto valor, diversificar su matriz productiva y fortalecer su industria.
La UIP indicó que el alcance del acuerdo trasciende al sector agropecuario y abre oportunidades para diversas ramas de la industria, como la agroindustria, la industria forestal, alimentos y bebidas diferenciados, manufacturas livianas, autopartes, industrias químicas básicas y bioenergía.

Observaciones a tener en cuenta
El gremio industrial advirtió que los beneficios del acuerdo no serán automáticos, pues Paraguay enfrenta desafíos estructurales vinculados a infraestructura, logística, acceso al financiamiento, desarrollo tecnológico y formación de capital humano. En este contexto, la UIP remarcó la importancia de implementar políticas públicas activas orientadas a la competitividad.
“No basta con firmar acuerdos; es indispensable acompañarlos con políticas que fortalezcan la infraestructura, faciliten el comercio, promuevan la inversión productiva y apoyen especialmente a las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) para que puedan competir en igualdad de condiciones”, indicó el titular de la UIP.