Forbes Paraguay
aranceles-trump
Money
aranceles-trump
Forbes US

Un año de los aranceles de Trump, el impuesto silencioso que pagan los consumidores y alerta a los inversores

Katie Klingensmith

Share

La política arancelaria volvió a condicionar el costo de vida y suma una nueva fuente de incertidumbre para quienes toman decisiones de inversión.

7 Julio de 2026 08.32

Aunque los aranceles ya no acaparen los titulares, no conviene perderlos de vista: los gobiernos siguen anunciando y negociando nuevas medidas. La experiencia reciente demuestra que pueden tener consecuencias reales e inmediatas.

La decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos en febrero de limitar el uso de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés) y el rápido giro de la Casa Blanca hacia otros recursos legales para sostener los aranceles subrayan hasta qué punto puede cambiar la política arancelaria y con qué velocidad.

Si bien muchos miembros del Congreso de EE.UU. rechazan las propuestas arancelarias actuales, el fuerte apoyo republicano sugiere que estas llegaron para quedarse. Además, el gobierno de Biden mantuvo los aranceles de la era Trump y dio señales de que los demócratas están dispuestos a aceptar un proteccionismo selectivo en determinados sectores. Todo esto sugiere que los impuestos a los bienes importados ya forman parte del conjunto de políticas aceptadas.

Capitolio de Estados Unidos - SE PUEDE USAR - (Foto: Martín Falbisoner, CC BY-SA 3.0 <https://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0>, via Wikimedia C
La política arancelaria volvió a ocupar un lugar central en el debate económico de Estados Unidos. (Foto: Martín Falbisoner vía Wikimedia Commons)

Con este contexto, resulta clave comprender las amplias implicancias de los aranceles para los hogares y los inversores. ¿Cómo funcionan, a quiénes benefician y, sobre todo, a quiénes perjudican?

Los aranceles funcionan como impuestos al consumo, y los hogares estadounidenses cargan con la mayor parte del costo

En esencia, los aranceles son impuestos sobre los bienes importados. Cuando un gobierno los aplica, aumentan los costos en la frontera. Las empresas que dependen de materias primas o de productos terminados importados enfrentan entonces una disyuntiva: absorber ese costo adicional y resignar márgenes de ganancia, o trasladarlo a los consumidores mediante precios más altos.

Un estudio de la Reserva Federal de Nueva York reveló que, en 2025, las empresas trasladaron a los consumidores la mayor parte de los costos arancelarios, en lugar de que los exportadores extranjeros los absorbieran. Además, el aumento de los aranceles elevó el precio de las importaciones gravadas tanto para las empresas como para los hogares estadounidenses, en lugar de obligar a los exportadores extranjeros a reducir sus precios en una proporción equivalente.

El impacto sobre los hogares resulta real y regresivo

En la práctica, los aranceles funcionan de manera muy similar a un impuesto al consumo: afectan los precios de artículos cotidianos, desde productos electrónicos y electrodomésticos hasta autos y productos industriales. 

Como los aranceles operan como un impuesto al consumo, similar a un impuesto sobre las ventas, tienden a generar un impacto regresivo. Los hogares que destinan una mayor proporción de sus ingresos a bienes sujetos a aranceles —muchas veces familias de ingresos bajos y medios que compran más artículos de uso diario— terminan soportando una carga económica mayor. En cambio, los hogares de mayores ingresos, que gastan más en servicios y en ahorro, pueden verse menos afectados en términos relativos.

Fotos de stock gratuitas de #interior, alimentación saludable, almacenar. (Foto: Pexels)
Los aranceles pueden trasladarse a los precios finales y afectar con mayor fuerza a los hogares de ingresos bajos y medios. (Foto: Pexels)

Según las estimaciones de la minoría del Comité Económico Conjunto, el hogar estadounidense promedio pagó aproximadamente US$ 1.700 en aranceles durante el año en que se anunciaron los impuestos del “Día de la Liberación”. Un modelo adicional del Laboratorio de Presupuesto de Yale sugiere que los aranceles elevaron el nivel general de precios en más de 1% en el corto plazo, lo que redujo considerablemente el poder adquisitivo de los hogares.

En conjunto, estos estudios refuerzan una conclusión consistente: los aranceles funcionan principalmente como un impuesto interno. Y ahora, con el aumento de los precios de la energía debido a la guerra en Irán, la imposición de aranceles adicionales complica aún más la tarea de la Reserva Federal de EE.UU. de controlar la inflación.

Los aranceles también generan efectos económicos de largo plazo

También pueden crear beneficiarios a largo plazo, ya que buscan aumentar la capacidad industrial nacional. Hasta ahora, los efectos potenciales resultaron cuantificables, pero contenidos.

La producción industrial estadounidense aumentó respecto de los niveles de 2025 en algunos segmentos, con un aporte significativo del sector tecnológico global, pero se mantiene por debajo de los promedios de tendencia a largo plazo. Esto sugiere que el proteccionismo no se traduce automáticamente en una aceleración sostenida. Y, por supuesto, el gobierno federal recauda los aranceles: en 2025, esa recaudación alcanzó casi US$ 200.000 millones, que ahora intenta reembolsar, al menos en parte.

Esto significa para los inversores

Fotos de stock gratuitas de acción, acciones, alcista. (Foto: Pexels)
Para los inversores, la volatilidad de la política comercial ya forma parte del escenario de inversión. (Foto: Pexels)

Para los inversores, estos patrones tienen tres implicancias principales:

1. Los aranceles llegaron para quedarse

Independientemente de la base legal, que prevemos podría evolucionar, los responsables de la política económica muestran un menor compromiso con el libre comercio y podrían resistirse a renunciar a esta fuente adicional de ingresos. Para los inversores, esto significa que deben considerar la política arancelaria como un elemento constante del panorama económico.

2. La volatilidad de las políticas ya forma parte del escenario de inversión

Las políticas arancelarias y comerciales cambiaron repetidamente, lo que generó incertidumbre en torno a los costos, los precios y las cadenas de suministro. Los últimos meses también recordaron que otras fuentes de riesgo geopolítico pueden surgir con rapidez. Los mercados se adaptan a esta realidad. Subrayamos que los hogares pueden prepararse para la incertidumbre mediante pruebas de resistencia de sus carteras de inversión, la diversificación de sus exposiciones y la decisión de evitar una concentración excesiva en activos sensibles al comercio.

3. La diversificación importa más que nunca

Los aranceles afectan a los sectores de manera distinta. Por ejemplo, las empresas manufactureras y de consumo discrecional que dependen de insumos importados pueden mostrar un desempeño inferior cuando aumentan los costos, mientras que los sectores con mayores ingresos locales o mayor poder de fijación de precios pueden obtener mejores resultados. Mantener una cartera diversificada entre sectores, regiones y clases de activos ayuda a gestionar este tipo de cambios estructurales.

Un enfoque de inversión prudente parte de la premisa de la incertidumbre

Donald Trump - SE PUEDE USAR - (Foto: Shealeah Craighead, Public domain, via Wikimedia Commons)
Donald Trump impulsó una agenda comercial marcada por el uso de aranceles como herramienta de presión económica y política. (Foto: Shealeah Craighead vía Wikimedia Commons)

En lugar de intentar anticipar las novedades arancelarias, a los inversores les conviene prepararse para la incertidumbre política. El último año demostró que el activo estrella de una cartera de inversión puede cambiar rápidamente entre sectores, regiones y clases de activos.

La respuesta más prudente, tanto para los inversores de largo plazo como para los hogares, consiste en enfocarse en los fundamentos de una planificación financiera sólida: mantener carteras diversificadas, seguir aportando a los planes de jubilación y ahorro, evitar reacciones emocionales ante la incertidumbre política de corto plazo y alinear las decisiones de inversión con los objetivos de largo plazo, en lugar de hacerlo con los riesgos más visibles.

La información proporcionada en este artículo no constituye asesoramiento financiero, fiscal ni de inversión. Consultá con un profesional calificado para recibir asesoramiento sobre tu situación particular.

*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.

10